Moyano echó a cuatro dirigentes Camioneros en medio de la interna y una causa judicial
El líder del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, desplazó a cuatro dirigentes de su comisión directiva en menos de una semana. La decisión, envuelta en un fuerte hermetismo, se vincula con versiones sobre presuntas irregularidades en el manejo de fondos de un hotel sindical en Mar del Plata y revive la interna con su hijo Pablo Moyano.
El primer movimiento se produjo a comienzos de la semana, cuando Moyano apartó al secretario Administrativo, Claudio Balazic, y al secretario Tesorero, Paulo Villegas. Poco después sumó al prosecretario Administrativo, Alejandro Vanati, y a otro dirigente. Según trascendió, los desplazamientos guardan relación con una denuncia judicial por supuestas maniobras fraudulentas en el hotel 15 de Diciembre, propiedad del gremio en Mar del Plata.
La investigación se inició el 12 de septiembre en la fiscalía N°10 de esa ciudad, a cargo de Carlos David Bruna. En el expediente figuran cheques firmados por los directivos echados y se apunta también al administrador del hotel, quien fue expulsado del sindicato. Desde su defensa sostienen que carecía de poder de decisión y que los movimientos cuestionados habrían surgido desde la sede central en Buenos Aires.
Simultáneamente, el gremio anunció el cierre temporal del establecimiento bajo el argumento de realizar reformas. El episodio alimentó rumores sobre un trasfondo político en la medida, que trasciende lo estrictamente judicial.
La sombra de Pablo Moyano y el ascenso de Argüello
Entre los camioneros circula la hipótesis de que los cambios obedecen al fortalecimiento interno de Octavio Argüello, dirigente de confianza de Hugo Moyano y actual miembro de la conducción de la CGT. El corrimiento de dirigentes cercanos a Pablo Moyano o vinculados a su gestión en el club Deportivo Camioneros alimenta la versión de que se busca debilitar al hijo mayor del líder sindical.
Incluso se señala a Liliana Zulet, esposa de Moyano, como una de las impulsoras de las expulsiones. Enfrentada con Pablo desde hace años, habría intervenido para limitar a quienes lo respaldan con recursos gremiales y deportivos. La tensión recrudeció luego del reciente ascenso del Deportivo Camioneros a la Primera B Metropolitana, un logro que Pablo presentó como símbolo de su gestión.
La disputa remite a fines de 2021, cuando Moyano lo desplazó de la Federación de Camioneros y lo reemplazó con Jorge Taboada, mientras promovía a otros hijos en la estructura gremial y política. Desde entonces, Pablo concentró su actividad en el club, alejándose de la actividad sindical cotidiana.
Un liderazgo en transición
En el último Comité Central Confederal de la CGT, Moyano dejó en claro la fractura familiar al referirse con dureza a su hijo y al elogiar a Argüello como su sucesor natural en la central obrera. El respaldo a este dirigente, que inició su carrera en la recolección de residuos, fue interpretado como una señal inequívoca de continuidad política más allá de los lazos familiares.
Mientras tanto, el histórico dirigente camionero enfrenta un doble desafío: recomponer su autoridad interna en medio de la feroz disputa con Pablo y evitar que la causa judicial en Mar del Plata lo salpique directamente. Los próximos movimientos dentro del sindicato serán determinantes para confirmar si Moyano logra preservar su legado o si la interna familiar acelera el recambio de poder en Camioneros.
