Este año, las villas veraniegas de la costa Argentina se vieron bastante afectadas por el panorama económica que atraviesa el país, y las vacaciones mostraron los daños colaterales de la crisis. Es común que en Mar del Plata en estas épocas veamos un desborde de gente, pero esta vez no es el caso. Las pruebas están en los índices bajos de ocupación hotelera durante la semana, por los dos días de descanso la gente si llega a quedarse unos día pero analizando profundamente los precios en góndolas y artículos playeros.

Para la segunda quincena de enero, los precios cayeron y hasta algunos se estancaron en lo que es alojamientos y servicios para intentar incentivar la actividad turística. Las reposeras por ejemplo en Punta Mogotes están a $45.000 y pagando 3 cuotas sin interés, además de haber modelos más caros que rondan los $55.000 a $80.600.

En cuanto a las vestimentas típicas de un día playero, las personas se entregan al sol en lonas de $12.000, algunos usando pilusos de $8.000, gorras de $12.400 o sombreros de yute por $22.500.
Para entretenerse, los juegos de tejo a la orilla del mar cuestan, el set más chico $4.500, y si quieren tomar algo fresco para pasar la tarde, vemos que las conservadoras rondan los $37.000 aquellas de 10 litros.

De todos modos, el protector solar es el mejor amigo en estos tiempos, comprarlo en «La feliz» no cuesta menos de $8.000. Los que son de factor 30 o 40 cuestan desde $12.000 dependiendo la marca, y otro artículo también renombrado fue la pantalla solar para niños de factor 50 a un precio de $15.600.