Aunque el mercado automotor argentino sigue afectado por la inflación, algunos modelos de vehículos 0 km registraron subas muy por debajo del promedio en lo que va del año. Según un relevamiento sectorial, entre los 153 autos que aumentaron su valor entre enero y junio de 2025, hubo diez que apenas superaron el 0%.

El promedio general de incremento fue del 6,8%, pero este fue administrado de manera estratégica por cada automotriz, que eligió subir más algunos modelos y mantener sin cambios significativos a otros. La quita del impuesto interno a los autos de lujo y ciertos ajustes impositivos nacionales influyeron en estas decisiones.

La Hilux GR-Sport lidera el ranking con solo 0,3% de aumento

El vehículo que menos subió de precio en estos seis meses fue la Toyota Hilux GR-Sport IV, una de las pick-ups más caras del mercado. Su valor pasó de $74.120.000 en enero a $74.307.000 en junio, lo que representa apenas un 0,3% de aumento.

Le siguen en la lista dos modelos eléctricos de Renault: el Kwid E-Tech y el Mégane E-Tech, con un incremento de apenas 1%. El primero pasó de $25.450.000 a $25.710.000, y el segundo, de $53.910.000 a $54.450.000.

Modelos con subas controladas y enfoque en competitividad

Entre los autos que más moderaron sus precios aparecen también las versiones X-Gear y Platinum de la Nissan Frontier, que subieron 2%, al igual que el Fiat Fastback en sus versiones Turbo y Abarth.

En el caso del Nissan Kicks Play Advance CVT Plus, el aumento fue del 2,2%, mientras que la Toyota Hilux SRX 2.8 AT 4×4 subió un 2,4%. Ambas forman parte de las gamas más equipadas de sus respectivas líneas.

Otros modelos que integran el top ten de menores aumentos son el Nissan Versa (versiones SR y Advance), con una suba del 2,6%, y el Renault Koleos Intens, con un 3%. El ranking lo cierra la Chevrolet S-10 High Country 2.8 4×4 AT, con un aumento del 3,2%.

Un semestre con precios administrados por debajo de la inflación

El informe indica que, durante la primera mitad del año, los ajustes mensuales se ubicaron por debajo de las dos variables clave en la formación de precios: la inflación y el tipo de cambio. Salvo en mayo, tras el levantamiento parcial del cepo, cuando se aplicaron incrementos de entre el 2% y el 3,5%, el resto del semestre mostró subas promedio del 1,5%.

Esta política responde a una estrategia de las marcas para mantener la competitividad de sus modelos, especialmente en un contexto donde el precio sigue siendo un factor de decisión clave para los consumidores, pese a la contracción general del mercado.