El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona sumó una declaración clave sobre uno de los puntos más discutidos del proceso: la elección de la casa donde se montó la internación domiciliaria. El domicilio, ubicado en el barrio San Andrés de Benavídez, en Tigre, fue cuestionado durante el debate por sus condiciones y por la falta de infraestructura adecuada para asistir al exfutbolista. En ese lugar, el Diez murió el 25 de noviembre de 2020.

La testigo que aportó su versión fue Vanesa Morla, asistente de Maradona, hermana del abogado Matías Morla y esposa de Maximiliano Pomargo, quien se desempeñaba como secretario del exentrenador. Ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de San Isidro, aseguró que la vivienda fue elegida por el propio Maradona. Según declaró, el exjugador participó de una videollamada con la inmobiliaria y revisó las opciones disponibles antes de definir el alquiler.

La declaración sobre la casa de Tigre

Vanesa Morla explicó que la decisión de mudarse a Tigre estaba vinculada con la cercanía a la casa de una de las hijas de Maradona, Gianinna. Según su testimonio, se evaluaron pocas opciones porque no había muchas viviendas disponibles para ingresar de inmediato. En ese contexto, sostuvo que Maradona vio las alternativas, eligió una y luego recibió material adicional con fotos y videos.

La casa había sido señalada por varios testigos como inadecuada para una internación domiciliaria. La habitación utilizada por Maradona era, en realidad, un playroom acondicionado en planta baja. No contaba con baño en suite ni con las comodidades que, según las hijas, habían sido consideradas prioritarias para su recuperación.

Durante el juicio, distintos testimonios describieron el lugar como deficiente para el estado de salud del exfutbolista. La planta alta tenía mejores habitaciones, pero Maradona no podía acceder con facilidad por sus problemas de movilidad. Esa situación alimentó una de las preguntas centrales del debate: quién había aceptado finalmente esa vivienda y bajo qué condiciones.

Qué sabía Maradona sobre la internación

La testigo también fue consultada sobre si Maradona sabía que sería trasladado a una casa con asistencia médica. Según Vanesa Morla, el exfutbolista sabía que iría a una vivienda con enfermeros, aunque no precisó si comprendía el alcance formal de una internación domiciliaria. Su respuesta apuntó a diferenciar el conocimiento general del traslado de la definición médica y legal del dispositivo.

Otro punto abordado fue la ubicación de la habitación en planta baja. La asistente explicó que Maradona solía tener en cada casa un espacio abajo para dormir la siesta. Según su relato, esa costumbre terminó derivando en que el lugar acondicionado como dormitorio se usara todos los días.

La declaración no cerró por completo las dudas sobre la información que recibieron las hijas del Diez. En el juicio también se incorporaron chats entre Gianinna Maradona y Maximiliano Pomargo, donde se hablaba de la casa antes de la mudanza. En esos mensajes, la hija del exjugador preguntaba especialmente si su padre tendría habitación en planta baja y baño adecuado.

Los chats que complican la versión sobre las comodidades

De acuerdo con los mensajes exhibidos en el debate, Pomargo le presentó la vivienda a Gianinna Maradona como una opción ideal. Ante la consulta sobre si había un cuarto abajo, respondió que «se arma». Cuando la hija de Maradona preguntó por el baño y por la posibilidad de que quedara como una habitación en suite, recibió una respuesta afirmativa.

Sin embargo, durante el juicio quedó expuesto que esas condiciones no se cumplieron. Maradona no tenía baño en suite, dormía en una habitación improvisada y debía bañarse con un duchador. Las hijas sostienen que no fueron informadas de antemano sobre esas limitaciones y que creían que la casa ofrecía mayores comodidades.

Vanesa Morla declaró que envió la publicación del alquiler a Jana Maradona y a Verónica Ojeda, pero no a Dalma ni a Gianinna, porque no mantenía diálogo con ellas. Según surge del expediente, el contacto con las hijas mayores lo hizo Pomargo mediante el envío de fotos de la propiedad. El problema señalado por la querella es que esas imágenes no aclaraban cuál sería el espacio real asignado a Maradona.

Un punto sensible del juicio

La elección de la casa de Tigre se convirtió en uno de los ejes más sensibles del juicio por la muerte de Maradona. El debate busca determinar si los profesionales de la salud imputados actuaron con responsabilidad en el seguimiento del paciente y en las condiciones de la internación domiciliaria. En el proceso hay siete trabajadores de la salud acusados por su presunta responsabilidad en el fallecimiento.

La declaración de Vanesa Morla aportó una respuesta sobre quién habría elegido la vivienda, pero también dejó abiertos otros puntos. Entre ellos, qué información recibieron las hijas, si las condiciones reales fueron advertidas antes del traslado y si el dispositivo montado era adecuado para el estado clínico del Diez. Esas preguntas siguen siendo relevantes para evaluar cómo se organizó la internación domiciliaria.

El juicio avanza sobre los últimos días de Maradona y sobre las decisiones tomadas después de su externación. La casa de Tigre, las condiciones del lugar y el rol de quienes intervinieron en la mudanza forman parte de una discusión central. Para las partes, ese tramo permite reconstruir si el entorno y los profesionales garantizaron los cuidados que el exfutbolista necesitaba.