Las Fuerzas de Defensa israelíes confirmaron que el cuerpo entregado por la organización terrorista, Hamas, no corresponde a la rehén, Shiri Bibas. Según el Gobierno de Israel, los restos no coinciden con ningún otro secuestrado, si no que se trata de una persona anónima sin identificación. Tras el ofensivo episodio, las autoridades exigieron la inmediata devolución del cuerpo. Además, acusaron al grupo terrorista de engaño y de violar la tregua pactada para el intercambio de rehenes por prisioneros palestinos.

Según las autoridades israelíes, “el cuerpo adicional no es el de su madre, Shiri, ni el de ningún otro rehén israelí”, por lo que denunciaron la violación fragante al acuerdo de tregua entre ambas partes. “Pedimos a Hamas que devuelva a Shiri Bibas, así como a todas las personas secuestradas”, afirmó el portavoz del ejército israelí, Avichay Adraee.

«Asesinados en cautiverio»

Por otro lado, se identificó los cuerpos de los hijos de Bibas, Ariel y Kfir, que fueron entregados este jueves por Hamas al Comité Internacional de la Cruz Roja en el sur de Gaza. Las autoridades israelíes acusaron a Hamas de haber asesinado a los niños mientras estaban en cautiverio en Gaza en noviembre de 2023. “Según la evaluación de las autoridades competentes y en base a las informaciones disponibles y a los indicadores de diagnóstico, Ariel y Kfir Bibas fueron brutalmente asesinados en cautividad por terroristas palestinos”, indicó Adraee. “Compartimos el profundo dolor de la familia Bibas en este momento tan difícil y continuaremos haciendo todos los esfuerzos para devolver a Shiri y a todos los secuestrados lo antes posible”, señala el texto.

Trato degradante

Ayer, durante la entrega de los restos, el grupo terrorista realizó un macabro acto de propaganda del régimen en donde expuso los féretros junto a imágenes y pancartas ultrajantes. De este abominable evento participaron miles de milicianos armados quienes responsabilizaron a Israel por la muerte de la familia. Tanto Israel como la ONU y el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) resaltaron la crueldad de este acto. La CICR reiteró su petición de que la entrega de rehenes y cuerpos se haga con privacidad y dignidad. “Debemos ser claros: cualquier trato degradante durante las operaciones de liberación es inaceptable”, advirtieron.