Dónde residirá José Alperovich con el otorgamiento de la prisión domiciliaria
El exmandatario tucumano, José Alperovich, condenado a 16 años de prisión por nueve hechos de abuso sexual en perjuicio de una sobrina, recibió esta semana el beneficio de la prisión domiciliaria. Hasta ahora, cumplía su condena en el Penal de Ezeiza. La decisión fue tomada por el juez Juan Ramos Padilla, quien dictó la sentencia original el pasado 18 de junio.
El beneficio se concedió tras sucesivos pedidos de su defensa, que argumentó razones de salud y edad avanzada. A partir de ahora, Alperovich permanecerá detenido en un departamento de su propiedad ubicado en Puerto Madero. Uno de los lugares mencionados por la denunciante como escenario de los abusos.
Para acceder al nuevo régimen de cumplimiento, el exgobernador debió presentar una caución real de 400 millones de pesos. Además, será controlado mediante una tobillera electrónica y no podrá mantener ningún tipo de contacto, directo o indirecto, con la víctima ni con su entorno familiar. También tiene prohibido hacer menciones públicas sobre la denunciante, identificada judicialmente como MFL.
En su resolución, Ramos Padilla subrayó que la prisión domiciliaria «no constituye un privilegio ni un acto de compasión», sino que responde al cumplimiento de condiciones legales previstas para personas mayores o con problemas de salud. Además, destacó la actitud de la denunciante durante todo el proceso. «Demostró una conducta ejemplar, guiada no por afanes de venganza, sino por la búsqueda de justicia y verdad».
Una condena con impacto nacional
La sentencia contra Alperovich se conoció en junio de este año, tras un juicio que despertó repercusión nacional. Fue declarado culpable de nueve hechos de abuso sexual —seis de ellos con acceso carnal— cometidos entre diciembre de 2017 y marzo de 2018 en diferentes domicilios de Tucumán y la Ciudad de Buenos Aires. Todos los hechos ocurrieron en el marco de una relación de poder, tanto por el vínculo parental como por su rol político.
La condena incluyó también la imposición de reglas de conducta y restricciones adicionales, vigentes incluso con el nuevo régimen domiciliario. La defensa del ex gobernador anticipó que apelará la sentencia, por lo que su situación judicial continúa abierta y sujeta a revisión en instancias superiores.
