El presidente del conglomerado alimenticio Vicentin, Oscar Scarel, quedó detenido esta mañana, acusado de intentar vender bienes que estaban vedados por medidas cautelares impuestas por la Justicia. La denuncia la realizó por el abogado querellante, Gustavo Feldman a través de un escrito.

La medida fue dispuesta por el titular de la Agencia de Criminalidad Organizada y Delitos Complejos, el fiscal santafesino Sebastián Narvaja; bajo el cargo de “incumplimiento o desobediencia de una medida cautelar dictada, que establece restricciones sobre posibles ventas de activos o acciones de la sociedad”.

Respuesta de Vicentin

Por su parte, desde la empresa, emitieron un comunicado de repudio a la decisión del fiscal, calificándola de “absolutamente injustificada, arbitraria y desmedida”. “El supuesto argumento esgrimido sobre el que se determina esta medida es absolutamente falso. La compañía de ninguna manera ha incumplido con las restricciones y todos los acuerdos concursales alcanzados hasta el momento se encuentran en instancias precontractuales ad referéndum de las respectivas homologaciones judiciales y de los levantamientos de las medidas cautelares interpuestas”, explicaron desde la compañía.

La denuncia

En tanto, el escrito presentado por Narvaja expresa que según “la propuesta concursal efectuada por Vicentin; no solo confirmaría que la presentación de su fraudulento concurso preventivo constituía un medio por el cual los imputados buscaban asegurar los indebidos beneficios obtenidos con las estafas perpetradas en perjuicio de todos los acreedores, sino que además constituiría en sí mismo un nuevo intento defraudatorio”.

Vicentin afirma que la venta de las acciones que actualmente posee en Renova (uno de sus principales activos) permitirá obtener los fondos necesarios para la realización de los pagos comprometidos a los acreedores en su fraudulenta propuesta, que no llegan ni al 20% de la deuda total”, continúa el texto.

En el mismo sentido, el abogado alerta que los pagos anunciados “implican la venta de bienes y acciones cuya disposición se encuentra vedada por las cautelares dispuestas. Sin advertir de esto a los acreedores y sin siquiera mencionar su existencia en los contratos que celebró con los interesados estratégicos”.