Cuáles fueron las barras bravas que protagonizaron violentos incidentes con la policía en el Congreso
La tradicional movilización de jubilados frente al Congreso, que se realiza todos los miércoles, se convirtió en una jornada de violencia protagonizada por barras bravas y militantes que se apropiaron de la protesta para generar disturbios. Bajo la excusa de respaldar a los adultos mayores, estos grupos terminaron empañando un legítimo reclamo social con hechos de vandalismo y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Desde temprano, la concentración se vio desbordada por la presencia de hinchadas de diferentes clubes, que no tardaron en generar un clima de tensión con la policía. Entre las más activas estuvo la barra de Chacarita, que ya había estado presente en marchas anteriores y que esta vez se posicionó en primera línea. Su presencia había sido anticipada en redes sociales, donde circulaban convocatorias de diferentes sectores para sumarse a la protesta.
Los clubes señalados
A lo largo de la jornada, se sumaron hinchas y barras de equipos como Boca Juniors, River Plate, Independiente, Racing Club, Argentinos Juniors, Estudiantes de La Plata, Gimnasia y Esgrima La Plata, Lanús, Nueva Chicago, Tigre, Ferro, Almirante Brown, Temperley, Excursionistas, Deportivo Morón, Quilmes, Los Andes, Atlanta y All Boys, entre otros. En este contexto, los disturbios fueron escalando y la violencia tomó el protagonismo, con agresiones a las fuerzas policiales, destrozos y descontrol en la vía pública.
Rosario Central también tuvo una participación destacada, con un grupo de hinchas que viajó desde Santa Fe para sumarse a la movilización. Llamativamente, entre ellos había también seguidores de Newell’s Old Boys, evidenciando que el objetivo de la convocatoria no tenía que ver con cuestiones deportivas, sino con una acción organizada que terminó en violencia.
Otros clubes como San Lorenzo, Atlas, Arsenal, Dock Sud, El Porvenir y Huracán también tuvieron representantes en la movilización, aunque en muchos casos de manera independiente. Sin embargo, no se puede ignorar el vínculo de varias de estas hinchadas con punteros políticos y sectores que utilizan su estructura como herramienta de presión.
A nivel institucional, ningún club se pronunció públicamente sobre la participación de sus hinchas en la protesta, marcando distancia de cualquier tipo de vinculación. Mientras tanto, los sindicatos también tuvieron su cuota de protagonismo en los incidentes, con la presencia de agrupaciones como la Confederación General del Trabajo (CGT), la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), Convergencia Socialista, Política Obrera, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte.
La reacción del Gobierno nacional
Ante la previsión de incidentes, el Ministerio de Seguridad había reforzado la presencia policial y advirtió sobre sanciones para quienes generaran disturbios. La cartera conducida por Patricia Bullrich catalogó la movilización como “La Marcha de las Barras Bravas” y anticipó que, en caso de violencia, los responsables serían excluidos de los estadios de fútbol.
Los enfrentamientos se extendieron hasta la noche, dejando como saldo 14 detenidos de manera oficial. Entre ellos, ocho eran efectivos de fuerzas federales y tres pertenecían a la Policía de la Ciudad. Además, se informó que dos de los aprehendidos portaban armas de fuego y otro un cuchillo tipo carnicero.
Lejos de acompañar un reclamo legítimo como el de los jubilados, estas agrupaciones terminaron desprestigiando la protesta con sus actos violentos. Una vez más, los mismos sectores que se presentan como defensores de causas populares utilizaron la manifestación como una excusa para desestabilizar al gobierno y generar caos en la vía pública.

