Continúa el reclamo de los vecinos desalojados en Lamadrid al 4.000
Luego del desalojo que sufrieron alrededor de 15 familias el día viernes en la zona de calle Lamadrid al 4.000, el reclamo de los perjudicados continúa. Afirman que ellos compraron los terrenos de buena fe y que el abogado que los representaba “se vendió”.
Al respecto, una de las vecinas que sufrió el desalojo, señaló que se produjo el viernes a la mañana, pero que los primeros en llegar fueron los del grupo GOMT junto a un secretario judicial. De acuerdo al testimonio, le exigieron a este último que mostrara la orden de desalojo y alguna acreditación, a lo que se negó.
Por otra parte, le solicitaron la presencia de algún organismo que defienda a los menores. Ante el requerimiento, el sujeto respondió que “lo único que podían hacer es llevar nuestros hijos a casa cuna”. “Nuestros hijos tienen padres, somos gente trabajadora”, reflexionó la vecina.
Reunión en el Ministerio de Desarrollo
Asimismo, la mujer señaló que mantuvieron una reunión en el Ministerio de Desarrollo de la Provincia. Allí acudieron con sus hijos “para que hagan una declaración. Los niños declararon cómo viven, cómo es su casa. Además, todo lo que conlleva alejarse de sus amigos, su escuela, todo”.
Sin embargo, detalló que los “tuvieron todo el día dando vueltas a la espera de una respuesta” y denunció que fue “para alargar y ganar tiempo a que nosotros esperemos y el desalojo se produzca igual”. “Cuando necesitan tu voto, ahí nos buscan, nos llevan, nos traen, nos engañan, pero ahora que nosotros necesitamos de ellos no aparece ninguno, reclamó.
Niños y discapacitados
La vecina también recalcó que tras el desalojo “hay un hombre discapacitado que está durmiendo en la calle” y niños que “necesitan un lugar donde estar”. “Nosotros fuimos compradores de buena fe. No queremos que nos regalen nada. Pero necesitamos un techo para nuestros hijos. Estamos en la calle. Estamos en la calle”, repitió.
El abogado
Por último, la señora dijo que el abogado que representó a los vecinos durante siete años “se vendió”. Y reclamó que la jueza que actúa en la causa “no vio que había niños, no mandó a nadie a verificar cómo eran las casas. En el juicio figuran viviendas precarias, no que hay niños, figura que somos usurpadores, y no, que presentamos todos los papeles”.
