Caso Alperovich: una perito declaró que la víctima mostró indicios típicos de “agresión y daño”
En el día de ayer, se realizó la sexta audiencia del juicio por abuso sexual contra el exgobernador de Tucumán, José Alperovich en el Tribunal Oral Federal 29 de Capital Federal. Hubo una extensa jornada de declaraciones de peritos de ambas partes. En esta oportunidad, profesionales de la salud que intervinieron en el expediente brindaron su declaración en la causa. Una psicóloga del Cuerpo Médico Forense declaró que el relato de la denunciante mostraba “los indicadores típicos específicos de agresión y de daño” vinculados al presunto delito sexual que se investiga. En tanto, un psiquiatra convocado por la defensa manifestó que “no se detectó” que el exmandatario “fuese una persona impulsiva” o tuviese algún tipo de “alteración con respecto a la sexualidad”. Alperovich siguió la audiencia de manera remota desde su celular.
El primer testigo fue Eduardo Espector, un psiquiatra y médico forense. Este fue llamado por Augusto Garrido, miembro del estudio jurídico Cúneo Libarona, encargado de la defensa de Alperovich. El profesional habló durante más de dos horas sobre la pericia que elaboró sobre Alperovich tras entrevistarlo en dos ocasiones distintas de manera virtual durante la pandemia. “Una de las cosas que más sobresalió es que el imputado estaba en ese momento con un trastorno adaptativo con estado de ánimo ansioso a causa de la denuncia”, afirmó. “No se encontró ningún tipo de alteración con respecto a la sexualidad. Tampoco con relación a sus impulsos sexuales. No se detectó que fuese una persona impulsiva. No he encontrado en él rasgos que puedan indicar impulsividad sexual. Tampoco a nivel de la conducta. No se han detectado indicadores de ser un individuo que necesite someter a los demás”, indicó el profesional.
Posteriormente declaró la psicóloga Mónica Herrán, perito del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia. La especialista fue convocada por la fiscalía y la querella, en manos de Pablo Rovatti, Carolina Cymerman y Esteban Galli. La profesional (con 40 años de ejercicio) explicó que detectó un “trauma cristalizado” en la denunciante, lo que en psicología se entiende como fuerte dolor psíquico que continúa vigente a pesar del paso del tiempo. Además, la profesional descartó que esa experiencia proviniera de la relación que la denunciante mantuvo con David Mizrahi, su expareja. Por otro lado, mostró distintos test practicados sobre la F.L. Según Herrán, estos daban cuenta de una agresión sexual y la imposibilidad de comunicarlo. También afirmó que “las verbalizaciones de la denunciante son coherentes, lógicas y concordantes con las de la denuncia”.
“Eso es un dato. En el material evaluativo están los indicadores típicos específicos de agresión y de daño. Hay mujeres que estas situaciones de abuso las cursan por años. Hay muchísimas mujeres que en el ámbito familiar y laboral sostienen estas situaciones sin llegar al marco de la denuncia. Muchas veces detectamos este tipo de situaciones sin que la persona las ponga en palabras… Este caso está basado en el temor. Esta mujer tenía mucho miedo de lo que le podía pasar. Si bien se pudo enfrentar en un momento dado, tuve mis dudas de si no se retractaría después. Porque el miedo fomenta la retractación”, detalló.
El juicio continúa la próxima semana
El juicio se lleva a cabo en los tribunales porteños de la calle Paraguay al 1500. Comenzó el 5 de febrero y se estima que durará al menos hasta el mes de julio, ya que aún hay cerca de 40 testigos anotados para brindar testimonio. Luego será el tiempo de los alegatos y de las palabras finales del imputado.
