El arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, encabezó ayer la tradicional ceremonia Tedeum en la Iglesia Catedral por el aniversario de la Declaración de la Independencia. El gobernador Juan Manzur, junto a su esposa Sandra Mattar Sabio, el vicegobernador Osvaldo Jaldo acompañado por su esposa Ana María Grillo, y el ministro de Cultura de la Nación, Tristán Bauer, participaron de la ceremonia religiosa.

El arzobispo comenzó dándole gracias a Dios por los 207 años como Nación Soberana y los 40 años de democracia interrumpida. Entonces pidió al Señor que las autoridades sean capaces de discernir con prudencia y decidir con valentía lo más conveniente para el bien de todos y cada uno de los argentinos.

El mensaje del Arzobispo

Monseñor Carlos Sánchez advirtió que «Argentina solo logrará su crecimiento a través de la solidaridad, el esfuerzo y la unidad». Por ello, en la homilía, instó a los ciudadanos a abandonar la comodidad del anonimato y convertirse en ciudadanos responsables del país. Expresó: «En cada nación, los habitantes desarrollan la dimensión social de sus vidas al configurarse como ciudadanos responsables dentro de una comunidad, no como una multitud arrastrada por fuerzas dominantes«.

Además, hizo hincapié en la necesidad de educar en el verdadero civismo y en valores auténticos, como el servicio al bien común, la ética social, la legalidad y la moral pública. El arzobispo destacó la importancia de un enfoque de servicio, para que la democracia sea auténtica y representativa de los intereses del pueblo.

El arzobispo también resaltó que hoy las políticas públicas deben enfocarse en la lucha contra la pobreza y la exclusión, la corrupción y la impunidad, el narcotráfico y la inseguridad, al igual que en garantizar el acceso a la salud, al agua potable, la educación integral y un trabajo digno, ética y transparencia en la gestión pública, austeridad en la administración estatal y al cambio en el sistema electoral.