Un día después del revés que sufrió el proyecto de Ficha Limpia en el Senado, una nueva iniciativa sacudió el escenario legislativo. El jueves de la semana pasada por la noche, el senador Juan Carlos Romero, un aliado parlamentario habitual de La Libertad Avanza, ingresó una propuesta para ampliar la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

La iniciativa plantea elevar de cinco a siete la cantidad de miembros del máximo tribunal —aunque hoy sólo hay tres jueces en funciones— e incorpora un requisito de composición de género: al menos dos de los siete integrantes deberán ser mujeres, y ningún sexo podrá superar los cinco representantes.

Un proyecto que busca ganar consenso

En los fundamentos, Romero argumentó que su propuesta apunta a «fortalecer el rol institucional de la Corte» y resolver el cuello de botella que representa la acumulación de causas sin sentencia. «A pesar del récord de sentencias dictadas en 2024, sigue existiendo un embudo que impide que muchas causas avancen», expresó el legislador.

Actualmente, el máximo tribunal está integrado por Horacio Rosatti —su presidente—, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. El oficialismo había impulsado dos nombramientos para cubrir las vacantes: Ariel Lijo y Manuel García Mansilla. Sin embargo, la falta de apoyo político en la Cámara alta frustró ambas designaciones, y este último terminó retirando su pliego.

Paridad y ampliación como ejes

Además del aumento de integrantes, el proyecto introduce una cláusula de paridad que obliga a que, como mínimo, haya dos mujeres entre los siete jueces. El texto presentado estipula que «no más de cinco miembros podrán pertenecer al mismo sexo», una modificación que apunta a garantizar una representación más equitativa en el órgano judicial más importante del país.

«Promover una Corte más amplia, garantizando idoneidad y representación igualitaria, es el eje del presente proyecto», señala Romero en el cierre de la iniciativa, en la que también convoca a sus colegas a sumarse con su firma.

Trámite parlamentario

La propuesta fue girada el viernes pasado a las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales, donde deberá comenzar su recorrido legislativo. Aunque aún no hay señales de cuándo podría debatirse, su presentación en un contexto político enrarecido por el fracaso de Ficha Limpia ya generó repercusiones internas.

El oficialismo todavía no expresó una posición clara sobre el texto de Romero, pero fuentes del Congreso indicaron que la Casa Rosada observa con interés el movimiento, especialmente en momentos en que la Corte —conformada por sólo tres jueces— mantiene una fuerte incidencia en las disputas institucionales y políticas con el Ejecutivo.