Un club extranjero quiere a Sebastián Sosa: cuál es su situación judicial, ¿podría viajar?
Uno de los implicados en la causa por presunto abuso sexual, la cual se inició a partir de la denuncia realizada por una periodista tucumana, Sebastián Sosa, tiene el deseo de volver a jugar al fútbol profesional. Luego de que su contrato, al igual que el de los otros futbolistas imputados en el mismo proceso judicial, fuera rescindido por Vélez Sarsfield, el 17 de abril pasado, el arquero uruguayo se encuentra sin club, entrenando por su propia cuenta. Pero, ayer, un equipo de Primera División de su país natal confirmó que lo quiere sumar a su plantel.
El club interesado en contratar a Sosa es el Miramar Misiones, recientemente ascendido a la máxima categoría del fútbol uruguayo, y que hasta hace menos de un mes tuvo comandando su flojo andar al ex entrenador de San Martín de Tucumán, Caruso Lombardi. Si bien es cierto que el arquero uruguayo se encuentra en total libertad para negociar con cualquier club, en caso de acordar con una institución extranjera va a necesitar una autorización especial por parte del Tribunal de Justicia de Tucumán para poder salir del país. «Es lo que voy a plantear en la próxima audiencia», confirmó su abogado, Ernesto Baaclini.
Cabe subrayar que Sosa está imputado como partícipe secundario del abuso sexual agravado y, por ahora, goza de libertad condicional, con varias restricciones. Entre estas se incluyen medidas como la obligación de fijar domicilio y viajar a Tucumán cada dos semanas, o el impedimento para salir del país sin autorización judicial.
Sin embargo, el Asesor Depotivo de Miramar Misiones, Edgardo Lasalvia, se mostró convencido de querer sumar a Sosa y de creer en su inocencia. «Le abrimos las puertas del club y con el correr de los días esto se fue haciendo más fuerte. El club le hizo llegar una propuesta de trabajo para que el día 15, cuando tenga la citación judicial, le den el ‘OK’ y se pueda venir a Miramar», explicó en diálogo con la prensa.
En tal sentido, Lasalvia agregó y ratificó: «Es un amigo de hace 20 años. Tanto mío como de Nico Rotundo, que es el director deportivo. Cuando tuvo esta situación judicial en Argentina nos pusimos a la orden porque sabemos quién es Sebastián, su mujer y sus hijas«. Además, el empresario responsable del destino de las «Cebritas» concluyó: «Estamos convencidos de que el fallo va a quedar nulo porque (Sosa) no tuvo nada que ver».