En el estadio Gillette de Massachusetts, Maximiliano Urruti vivió una de las noches más emotivas de su carrera: enfrentó a Lionel Messi, su ídolo de toda la vida, y aprovechó la oportunidad para rendirle un homenaje en plena cancha. El rosarino, actual delantero del New England Revolution, se acercó al capitán argentino para saludarlo y mostrarle el tatuaje que lleva en su muslo derecho, con la imagen del campeón del mundo en Qatar 2022.

«Los sueños están para cumplirse», escribió luego en su cuenta de Instagram, junto a una serie de fotos del encuentro y un emoji de cabra con el número 10, en referencia a Messi como el GOAT (Greatest of All Time). El posteo recibió cientos de comentarios y se viralizó rápidamente entre fanáticos argentinos.

Urruti, de 34 años, debutó profesionalmente en Newell’s Old Boys y desde 2013 juega en la Major League Soccer. A lo largo de su carrera pasó por Toronto FC, Portland Timbers, Dallas FC —donde tuvo su mejor desempeño—, Houston Dynamo, Montreal Impact, Austin FC y su actual equipo, el New England Revolution, donde comparte plantel con Luca Langoni y Tomás Chancalay.

En lo que va del torneo disputó 18 partidos y anotó dos goles. A lo largo de su paso por la liga estadounidense acumuló más de 100 encuentros y casi 40 goles.

Messi volvió a brillar con un doblete

El partido se resolvió 2 a 1 a favor de Inter Miami, con dos tantos de Lionel Messi. El primero llegó a los 28 minutos tras un error defensivo local, y el segundo fue a los 37 minutos, tras un pase de Sergio Busquets y una definición precisa ante la salida del arquero. Urruti ingresó en el segundo tiempo, cuando restaban apenas 13 minutos de juego.

Con este resultado, el equipo dirigido por Javier Mascherano escaló al quinto puesto de la Conferencia Este con 35 puntos y dos partidos menos que el líder, FC Cincinnati. Messi suma 14 goles y 8 asistencias en la actual temporada.

El impacto emocional del encuentro fue evidente. No solo por haber compartido cancha con quien admira desde siempre, sino también por el gesto que inmortalizó en su piel. “El más grande de todos”, publicó Urruti, resumiendo en pocas palabras una experiencia que quedará marcada para siempre.