La semifinal del Mundial 2026 entre la Selección Argentina e Inglaterra moviliza no solo a los hinchas, sino también a las fuerzas de seguridad de Estados Unidos. De cara al encuentro que se disputará este miércoles en Atlanta, las autoridades preparan un amplio operativo para prevenir incidentes dentro y fuera del estadio.

El Departamento de Policía de Atlanta (APD) trabaja en un dispositivo especial debido a la histórica rivalidad entre ambos seleccionados y a la gran cantidad de simpatizantes que se espera en la ciudad. El objetivo es evitar enfrentamientos y garantizar el normal desarrollo de uno de los partidos más convocantes del torneo.

Uno de los principales motivos de preocupación es el sistema de distribución de entradas implementado por la FIFA. A diferencia de otros torneos, gran parte de las tribunas estarán ocupadas por hinchas de ambas selecciones, ya que solo habrá sectores específicos reservados para cada parcialidad detrás de los arcos, mientras que el resto del estadio tendrá una distribución mixta, según informó el diario Daily Mail.

Las autoridades también siguen de cerca algunos incidentes registrados en las últimas horas. En redes sociales comenzaron a circular videos de peleas aisladas entre simpatizantes argentinos e ingleses en bares y en las inmediaciones del estadio, hechos que reforzaron la decisión de incrementar los controles de seguridad.

De acuerdo con el medio británico, el operativo contempla el peso histórico que rodea a este enfrentamiento. Entre los antecedentes considerados por las fuerzas de seguridad figuran la Guerra de Malvinas de 1982, los recordados partidos del Mundial de México 1986 y la rivalidad que mantienen ambas hinchadas desde hace décadas.

Otro de los factores que incrementa la preocupación es la gran cantidad de fanáticos argentinos que viajarán desde distintos puntos de Estados Unidos, especialmente desde Florida, para acompañar a la Selección. Incluso, las autoridades estiman que miles de personas llegarán a Atlanta sin entradas para el partido, lo que obligará a reforzar los controles en los alrededores del Mercedes-Benz Stadium.

Con un lugar en la final del Mundial en juego, Argentina e Inglaterra protagonizarán un duelo de enorme expectativa deportiva. En paralelo, las autoridades estadounidenses buscarán que el espectáculo se desarrolle sin incidentes mediante uno de los operativos de seguridad más importantes del torneo.