Independiente Rivadavia y Gimnasia de Mendoza reeditaran esta noche uno de los clásicos más picantes de aquella provincia. El de esta jornada no será uno más: se enfrentarán por primera vez por eliminación directa en Copa Argentina.

El partido programado por las 22:10 en el estadio mundialista Malvinas Argentinas tiene a la provincia cuyana en vilo y con un clima muy caldeado. En la jornada de ayer, unos 70 barras bravas de la Lepra irrumpieron en la tarde del martes en las boleterías del estadio Bautista Gargantini y se robaron más de 600 entradas para el partido.

La situación generó un clima caliente en la previa de un clásico que puede ser determinante, sobre todo para el Lobo que no tuvo el arranque deseado en la Primera Nacional tras sufrir dos derrotas consecutivas. En total fueron 638 las entradas sustraídas, a un precio de $1.500 cada uno, totalizando un valor de $957.000.

Sobre lo deportivo, Independiente encara el duelo con una mejor actualidad pero sabiendo que este tipo de choques son tan especiales que se necesita algo más que un buen presente. Un historial favorable a nivel oficial también oficia como aliciente para un club que tiene como objetivo superar los 16avos, que marcó la conclusión de sus mejores campañas en el certamen.

Gimnasia, por su parte, continúa en la búsqueda del mejor equipo y tendrá una chance inmejorable para lograr la inyección anímica necesaria de cara a una temporada larga. Clasificado al cuadro principal en la última jornada de la pasada Primera Nacional, el Lobo guarda un recuerdo feliz de su última participacióndonde estuvo cerca de eliminar a River, en San Luis.