La Selección de Bolivia perdió 2-1 ante Irak en la final del repechaje internacional y quedó fuera del Mundial 2026, en un partido que terminó con el sueño de regresar a una Copa del Mundo después de 32 años. El equipo sudamericano había llegado con envión tras eliminar a Surinam, pero no logró sostenerlo ante un rival efectivo que aprovechó sus momentos.

El conjunto asiático golpeó temprano y marcó diferencias en los momentos clave del partido. Ali Al-Hamadi abrió el marcador de cabeza tras un tiro de esquina en el inicio, mientras que Moisés Paniagua logró el empate antes del descanso y renovó la ilusión boliviana. Sin embargo, en el segundo tiempo apareció Aymen Hussein para marcar el 2-1 definitivo y sellar la clasificación de Irak.

Bolivia tuvo tramos de dominio, sobre todo en el cierre del primer tiempo y en los minutos finales, pero le faltó contundencia en los metros decisivos. Manejó la pelota y empujó, aunque nunca logró incomodar con claridad a un rival que se mostró ordenado y sólido en defensa, sosteniendo la ventaja hasta el final.

El golpe es fuerte para la Verde, que buscaba volver a un Mundial desde su única participación en Estados Unidos 1994. A pesar del crecimiento mostrado en el ciclo reciente y de haber llegado a esta instancia tras una campaña competitiva en las Eliminatorias, el equipo no pudo dar el paso final y deberá esperar al menos cuatro años más.

Del otro lado, Irak concretó una clasificación histórica y regresará a una Copa del Mundo tras 40 años, ya que su única participación había sido en México 1986. El equipo asiático se metió en el Grupo I, donde enfrentará a Francia, Senegal y Noruega, en uno de los cuadros más exigentes del torneo.

Tras el partido, el entrenador boliviano Óscar Villegas no ocultó el impacto de la eliminación y dejó un mensaje cargado de frustración: “Estamos devastados. Creíamos que podíamos ir al Mundial”. La derrota marcó el final de una ilusión que estuvo muy cerca de concretarse, pero que terminó escapándose en el último escalón.