La invasión de tropas rusas a territorio de Ucrania hizo que salieran a la luz historias de deportistas que viven momentos dramáticos. Una de ellas es la de Edmar Lacerda, un futbolista brasileño que se casó para poder ser convocado por la Selección ucraniana pero casi termina en la guerra.

Llegó al país europeo en 2002 y fue escalando hasta llegar al FC Metalist donde se destacó mucho. Más adelante se casó con Tetiana Halovskyi y decidió naturalizarse como ucraniano para tener la oportunidad de jugar en la selección.

Sin embargo, no contaba que al haber adquirido la nacionalidad europea, era elegible en el ejército. En junio de 2014, debido a la Guerra del Donbás, recibió una carta para presentarse a combatir. «Al comienzo, mis compañeros de equipo bromearon conmigo, pero después presenté el documento y todos vieron que era en serio», le contó a Globo Esporte tiempo atrás.

El Metalist, enterado de la dura noticia, se puso a trabajar para evitar que su futbolista deba cumplir con tremenda responsabilidad y días después todo se solucionó: “Consulté sobre la situación a la directiva del club y se resolvió todo, aparentemente fue un error del ejército».

Lacerda completó 15 partidos con el combinado local, en los que logró un gol. Sin embargo, pese a sus esfuerzos, no pudo clasificarse a ninguno de los últimos Mundiales 2014 ni 2018. Hoy, con 41 años, y ejerciendo la función de segundo coach, planea su salida para abandonar el país, en medio de una guerra entre Rusia y Ucrania que acaba de comenzar y no se sabe cuándo terminará.