Si bien la noticia principal fue que ayer por la noche San Lorenzo de Almagro superó a Platense y obtuvo su clasificación hacia los octavos de final de la Copa Argentina, algo que inevitablemente llamó la atención fue la manera en que lo logró. En la próxima instancia el «Ciclón» deberá medirse contra el equipo que resulte ganador del cruceentre Belgrano y Claypole.

En la cancha de Lanús, después del empate 0-0 en el tiempo regular, llegó la hora de los penales. El arquero y capitán de San Lorenzo, Augusto Batalla, fue al sorteo y eligió comenzar atajando en el arco que tenía detrás a sus hinchas. Precisamente el ex River y Atlético fue la gran figura de la definición, conteniendo dos remates y convirtiendo el que ejecutó, para otorgarle así el triunfo al «Cuervo» 4-3 en la serie.

No obstante, lo curioso fue que la definición del clasificado a octavos comenzó en un arco y terminó en el opuesto. Todo se puso en marcha con normalidad, pues el primer penal de Platense terminó en gol y fue turno de abrir las ejecuciones para San Lorenzo. Pero al jugador del «Ciclón», Gonzalo Luján, se le rompió la cancha y se le hundió el pie en el césped, por lo cual la pelota se corrió de lugar antes del remate y el mismo se fue absolutamente desviado. Esta insólita situación generó que el árbitro Yael Falcón Pérez decidiera cambiar de arco para continuar con la definición. Curiosamente, Batalla al principio se negó a mudarse de lado, pero luego accedió y terminó convirtiéndose en el más destacado de la particular historia desarrollada en el sur del Gran Buenos Aires.

Por otro lado, ayer se disputó otro encuentro correspondiente a los 16avos de final, en el cual se definió el rival de Boca Juniors en la próxima instancia. Se trata de Almagro, equipo que milita en la Primera Nacional, compartiendo zona con San Martín de Tucumán, y que este miércoles goleó 4-1 a Excursionistas y se ganó un lugar entre los 16 mejores del certamen más federal del fútbol argentino.