En su partido número 100 en Wimbledon, luego de la suspensión de ayer por llegar al límite de horario y de la reanudación de hoy, Novak Djokovic vivió distintas y opuestas sensaciones, positivas y negativas. De hecho, en su conferencia de prensa realizó declaraciones antagónicas como «No recuerdo la última vez que me sentí tan miserable. No ha sido un partido en el que haya disfrutado mucho, la verdad”, y «Siento que tengo una gran conexión con esta pista. Estoy cada vez más cómodo y con más posibilidades de ganar aquí”.

Luego de que ayer sacara ventaja de dos sets, con mucho trabajo, ganando ambos parciales en tiebreak, hoy en la reanudación de su encuentro por octavos de final debió seguir batallando. Con más complicaciones de lo esperado, el serbio Djokovic, actual número 2 del mundo, terminó de vencer al polaco Hubert Hurkacz (18° del ranking mundial) para meterse en los cuartos de final de Grand Slam londinense. Entre ayer y hoy, los parciales fueron 7-6 (6), 7-6 (6), 5-7 y 6-4 a favor de «Nole», quien perdió su primer set del torneo.

Ayer Djokovic se convirtió en el primer tenista en la Era Abierta en ganar trece ‘tie breaks’ seguidos en Grand Slam y se pudo ir a dormir con más de la mitad del trabajo hecho, ya que aventaja 2-0 en sets. Pero esta mañana, a su vuelta al Court Central, en condiciones completamente distintas a las del domingo, con el techo abierto y el sol a pleno, Djokovic estuvo más impreciso que de costumbre, enfadado y con falta de equilibrio.

Esto permitió que Hurkacz mantuviera sus servicios sin grandes problemas y al llegar al 5-6 presionara el saque de Djokovic y generara otros dos puntos de set más. El primero lo salvó el serbio con un gran saque y el segundo sí lo aprovechó Hurkacz, pasando a la ofensiva y forzando un cuarto set entre los gritos y quejas de un Djokovic que se evidenciaba contrariado con su tenis. Por suerte para «Nole», el serbio tuvo la capacidad de calmarse y de recomponer su juego, hasta el punto de que luego del 3-3 consiguió romper por primera vez en todo el partido el saque del polaco y evitó que lo que parecía un trámite este lunes se convirtiera en un drama.

Con este triunfo, Djokovic llega a las 90 victorias en Wimbledon, 32 de ellas consecutivas desde la primera ronda de 2018 -tercera mejor racha de la historia- y aspira a unas semifinales. Para eso deberá superar, mañana, al ruso Andrey Rublev, séptimo preclasificado en Wimbledon, al que domina por 3-1 en el frente a frente.