Las petroleras privadas no descartan un aumento superior al 4% acordado con el Gobierno
El aumento de combustibles (nafta y gasoil) está al caer, y se espera entre este jueves 15 de junio y el fin de semana largo. Según el acuerdo entre las petroleras y el Gobierno, la suba debería ser de un 4%. Sin embargo, el porcentaje no está definido, porque las refinadoras privadas (Axion, Shell y Trafigura) consideran que esa cifra es «insostenible ante los niveles de inflación».
«Los márgenes de refinación están bien«, apuntan en los despachos oficiales. Una medición del consultor energético Alberto Fiandesio en Todo Hidrocarburos muestra que el margen bruto de la nafta súper cayó 10,4%. Es decir, un 33,2% más bajo que hace un año. Mientras que para el gasoil grado 2, el margen bajó 4,6% mensual a u$s 40,88 por barril (alrededor de $ 59 por litro).
«Seguimos pensando que quizás haya llegado el momento de olvidarse de los acuerdos a espaldas del mercado y los consumidores. Y encauzar una real libertad de comercio«, concluyó Fiandesio. Los dueños de las estaciones de servicio apuntan que el atraso de los precios de la nafta rondará el 25% en agosto. Sumado a esto, hay un peligro real de cierre de las bocas de expendio. Por esta razón, la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de la Argentina (CECHA) se declaró en «estado de emergencia».
Con todo, las petroleras esperarán la decisión de YPF, que en su rol de líder del mercado (con 60% de las ventas) le marca el camino al resto. Si los privados, como sugieren, incrementan sus precios hasta un 8%, deberán evaluar en los próximos días cuánto consumo pierden en manos de su competencia. Así como YPF deberá analizar si tiene stock suficiente para abastecer la demanda a valores más económicos.
