Las intensas lluvias y el avance del agua sobre campos y caminos rurales están complicando a productores ganaderos de Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos, en un período marcado por condiciones asociadas al desarrollo de El Niño. En el norte santafesino, miles de hectáreas quedaron anegadas y algunos establecimientos permanecen aislados, mientras los productores trasladan animales a caballo, en tractores y hasta con lanchas para alcanzar terrenos más altos.

Uno de los focos más comprometidos se encuentra en las localidades de Vera y La Gallareta. Según datos de la Secretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe citados en el informe, durante 2026 ya se acumularon más de 1.100 milímetros de lluvia en esa zona, cuando el registro habitual para todo un año ronda los 900 milímetros.

Las consecuencias alcanzan tanto a la ganadería como a la agricultura. Productores reportaron pérdidas de pasturas y lotes de trigo, dificultades para ingresar con camiones y muertes de vacas y terneros atrapados entre el agua y el barro.

Trasladaron animales durante kilómetros para evitar nuevas pérdidas

El productor Daniel Villasboas, cuyo establecimiento se encuentra en el paraje Tres Lagunas, en La Gallareta, relató que debió evacuar parte de su hacienda debido al nivel alcanzado por el agua.

«Tuvimos que trasladar unos cien animales. Los arreamos cinco kilómetros por agua y cinco kilómetros por tierra firme», explicó. Para completar el operativo utilizaron caballos y lanchas y llevaron el ganado hacia un establecimiento ubicado en una zona más elevada.

La maniobra no evitó todas las pérdidas. Villasboas aseguró que murieron alrededor de 15 terneros y que los animales más jóvenes fueron los más afectados por las condiciones del terreno.

En otros campos se repite una situación similar. Parte de la hacienda puede trasladarse hacia sectores altos dentro del mismo establecimiento, mientras que en los casos más graves es necesario recorrer varios kilómetros hasta encontrar terrenos que permanezcan secos.

Más de 1.100 milímetros de lluvia en una zona ganadera clave

Los alrededores de Vera forman parte de uno de los principales núcleos ganaderos y tamberos del norte de Santa Fe. La cantidad de agua acumulada durante 2026 ya superó el promedio anual de precipitaciones antes de finalizar agosto.

Manuel Buyatti, productor de Cañada Ombú, calificó la situación como «alarmante» y señaló que la región atraviesa problemas de anegamiento desde hace meses. En algunos sectores, explicó, llegar hasta una ruta puede requerir desplazamientos de hasta 20 kilómetros utilizando caballos, canoas o tractores.

Las dificultades también afectan la logística cotidiana. Hay familias rurales aisladas, caminos que no soportan el tránsito pesado y establecimientos donde los vehículos encargados de transportar animales, alimento o insumos directamente no pueden ingresar.

Buyatti reclamó una respuesta rápida de las autoridades ante la posibilidad de que las precipitaciones continúen. «Si viene el súper Niño es un desastre. Estamos teniendo pérdidas millonarias», advirtió, al expresar su preocupación por un eventual agravamiento de las condiciones climáticas.

El río Uruguay muestra repuntes mientras Paraná y Paraguay permanecen estables

El escenario hídrico de la Cuenca del Plata presenta diferencias importantes según la región. Un informe del Instituto Nacional del Agua (INA) correspondiente a la segunda mitad de agosto señaló repuntes significativos en la cuenca del río Uruguay, con posibles efectos sobre campos bajos e infraestructura ribereña.

En cambio, los ríos Paraná y Paraguay permanecen dentro de niveles medios a medios-bajos. Esa situación permite, por el momento, mantener condiciones más estables para la navegación comercial y los puertos utilizados por el complejo agroexportador.

Para el sector ganadero, el problema inmediato se concentra en los establecimientos que quedaron bajo agua y en la necesidad de mantener con vida y alimentar a los animales mientras persistan los anegamientos. A esto se suma el deterioro de caminos rurales, que puede prolongar las dificultades incluso después de que bajen las aguas.

Los productores afectados reclaman acelerar obras hidráulicas preventivas y tareas de mantenimiento para mejorar el drenaje y la conectividad. Mientras continúan las lluvias, la prioridad en buena parte del norte santafesino sigue siendo trasladar la hacienda y reducir las pérdidas en una de las principales zonas ganaderas del Litoral.