Elecciones de 2027, mora y crédito: qué factores concentran la atención de las consultoras económicas
La evolución del crédito, los niveles de morosidad y el escenario político de cara a las elecciones de 2027 aparecen entre las principales variables que siguen las consultoras económicas. Distintos informes privados publicados durante agosto señalaron que la actividad mantiene un comportamiento heterogéneo y que el financiamiento todavía encuentra dificultades para convertirse en un motor más amplio del consumo y la inversión. A ese panorama se suma el análisis de los mercados sobre las alianzas políticas que comienzan a configurarse para el próximo año.
Los diagnósticos no son uniformes, aunque coinciden en otorgar mayor relevancia a la situación crediticia. FMyA, EconViews, F2 y 1816 analizaron durante el mes la combinación entre tasas de interés, mora de los hogares, préstamos en pesos y dólares y percepción del riesgo político. Las consultoras también observaron la evolución del tipo de cambio y del riesgo país como referencias para medir el comportamiento de los inversores.
En el plano político, los informes incorporaron las conversaciones entre La Libertad Avanza y el PRO, junto con los movimientos del peronismo de cara a 2027. FMyA destacó las reuniones entre dirigentes oficialistas y sus potenciales aliados y, por otro lado, los contactos entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner. La consultora vinculó ese proceso con una mayor atención del mercado sobre las encuestas y la construcción de candidaturas.
El crédito y la mora, entre los principales desafíos
FMyA señaló que los indicadores de actividad mostraron estabilidad durante varios meses consecutivos y planteó interrogantes sobre qué herramientas podría utilizar el Gobierno para acelerar la recuperación. Entre las medidas observadas mencionó la ampliación de las posibilidades para que los bancos otorguen préstamos en dólares a empresas que no generan divisas. También destacó que los últimos registros utilizados en su análisis mostraban una moderación en el crecimiento de la mora.
EconViews, dirigida por Miguel Kiguel, colocó al estancamiento del crédito entre las posibles explicaciones del bajo dinamismo de determinados sectores. La consultora estimó que alrededor de 5,7 millones de personas atravesaban situaciones de mora y señaló que el problema no se trasladaba, hasta ese momento, a la solvencia de las entidades financieras. El foco estaba puesto principalmente en el deterioro de la capacidad financiera de los hogares.
Según ese análisis, una persona que acumula atrasos no solamente enfrenta dificultades para acceder a nuevos préstamos, sino que puede reducir otros gastos para atender sus obligaciones. Si esa situación se repite de manera extendida, el efecto puede trasladarse al consumo. EconViews planteó por eso la posibilidad de evaluar mecanismos regulatorios que faciliten la recuperación del acceso al crédito después de una renegociación entre deudores y acreedores.
El debate ocurre además con tasas que mantienen elevado el costo de determinados préstamos de corto plazo. Los informes privados señalan que esa situación condiciona tanto la demanda de nuevo financiamiento como la capacidad de refinanciar obligaciones existentes. La evolución de la mora será uno de los datos que permitirán determinar si esa restricción comienza a moderarse.
La flexibilización de los préstamos en dólares
Otro de los puntos analizados es la decisión de ampliar el margen para que los bancos presten dólares a empresas que no necesariamente generan ingresos en esa moneda. La regulación contempla que las entidades puedan destinar hasta un 15% de determinados depósitos a ese tipo de operaciones, bajo requisitos adicionales de capital y evaluación de riesgo.
EconViews recordó que las restricciones originales fueron implementadas después de la crisis de 2001 para reducir el riesgo de que empresas o personas con ingresos en pesos asumieran deudas en dólares difíciles de afrontar ante una modificación importante del tipo de cambio. La consultora consideró que la flexibilización actual tiene un alcance acotado y está dirigida únicamente a empresas. También señaló que existen experiencias de economías bimonetarias, como Perú y Uruguay, donde funcionan esquemas de financiamiento en ambas monedas.
El objetivo de la medida sería ampliar el volumen de recursos disponibles para sectores que encuentran mayores limitaciones en el crédito en pesos. F2, dirigida por Andrés Reschini, calculó que el elevado nivel de depósitos privados en moneda extranjera podría habilitar un crecimiento significativo de los préstamos si existiera demanda suficiente. Al mismo tiempo, la consultora advirtió que la incertidumbre electoral puede influir sobre las decisiones de inversión aun cuando exista financiamiento disponible.
El análisis de las firmas coincide en que la principal cuestión será observar hasta qué punto se utiliza efectivamente la nueva posibilidad. Las flexibilizaciones anteriores para expandir préstamos en dólares tuvieron una utilización limitada. La demanda dependerá del costo financiero, de las expectativas cambiarias y de los proyectos que las empresas estén dispuestas a ejecutar.
Tipo de cambio, tasas y percepción del mercado
F2 también vinculó el comportamiento reciente de los activos argentinos con factores internacionales y domésticos. Entre ellos señaló la situación de otros mercados emergentes, las expectativas políticas locales y la evolución del apoyo al Gobierno. La consultora destacó además el comportamiento favorable de algunos productos agrícolas, que podría tener efectos sobre el ingreso de divisas hacia fines de 2026 y comienzos de 2027.
La firma 1816 puso el foco en la combinación entre estabilidad cambiaria y tasas de interés. Según su análisis, el Gobierno consiguió mantener simultáneamente controladas ambas variables durante parte de agosto, aunque con un menor ritmo de compras de reservas por parte del Banco Central y un desempeño más débil de determinados títulos públicos. También relacionó parte del movimiento de bonos y acciones con las encuestas políticas y con una recuperación económica desigual entre sectores.
FMyA, por su parte, observó una suba del riesgo país hasta los 470 puntos básicos durante el período analizado y señaló que las expectativas electorales adquirieron mayor peso dentro de las decisiones del mercado. Su relevamiento ubicó a Javier Milei en torno al 35% de intención de voto proyectada, aunque todavía falta más de un año para los comicios y las alianzas y candidaturas permanecen abiertas.
Los informes muestran así un escenario en el que las variables políticas y económicas comienzan a analizarse de manera conjunta. Durante los próximos meses, la evolución del crédito, la mora, las tasas y la actividad ofrecerá nuevas referencias sobre la capacidad de recuperación del consumo y la inversión. Al mismo tiempo, la construcción de las alianzas para 2027 continuará incorporándose gradualmente a las evaluaciones de riesgo de las consultoras y los mercados.