El alumno que mató a un compañero en Santa Fe integra una comunidad digital que incentiva masacres
El Gobierno confirmó que el alumno de 15 años que mató a un compañero en la escuela N° 40 de San Cristóbal formaba parte de una comunidad digital internacional que incentiva ataques violentos en instituciones educativas. La información fue dada a conocer en una conferencia encabezada por el gobernador Maximiliano Pullaro, junto a autoridades de Seguridad y la Policía Federal.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, aseguró que se trata de “un caso inédito en el país” y explicó que la investigación permitió descartar las primeras hipótesis. “No estamos frente a un caso aislado de bullying, sino ante una subcultura digital integrada por jóvenes que estudian y analizan asesinatos y tiroteos masivos, con conductas vinculadas a organizaciones nihilistas y misantrópicas”, afirmó.
Según detalló, estas comunidades operan a nivel global y ya habían sido detectadas en la Argentina. “En los últimos dos años, la Policía Federal junto con el FBI registró e identificó 15 casos y hay cuatro en análisis”, señaló, al tiempo que advirtió sobre la necesidad de una respuesta integral. “Esto nos involucra a todos: familias, escuelas, educadores y comunicadores”, agregó.
En la misma línea, Pullaro explicó que la investigación permitió profundizar en el perfil del agresor. “En principio parecía un brote psicótico o un caso de bullying, pero el Ministerio Público de la Acusación avanzó con el análisis de dispositivos digitales y se pudo establecer que el joven participaba de una red internacional denominada TCC, que se basa en la veneración de delitos violentos”, sostuvo.
El gobernador remarcó que se trata de un fenómeno que trasciende lo local. “No tiene que ver solo con una comunidad o una escuela, sino con una subcultura global que encuentra espacios de socialización en plataformas digitales”, indicó, y calificó el caso como “un fenómeno nuevo que tenemos que abordar”.
Por su parte, el jefe de la Unidad de Investigación Antiterrorista, Guillermo Díaz, explicó que la investigación incluyó el análisis de redes sociales, allanamientos y el estudio del celular del agresor. A partir de esos datos, se identificó a otro menor vinculado a estos grupos, que fue detenido en los últimos días.
Díaz detalló que estas comunidades tienen distintas etapas que van desde la fascinación por crímenes reales hasta la planificación de ataques. “El principal problema es cuando pasan de la admiración a la imitación. Estos chicos empiezan a ver a los autores de masacres como héroes”, advirtió.
La causa continúa en investigación mientras se analizan otros dispositivos secuestrados, en un contexto que encendió alertas sobre el impacto de estas redes en adolescentes.

