Boca, en deuda: sin fútbol ni rebeldía, empató con Platense y se fue silbado de La Bombonera
La Bombonera volvió a hablar y el veredicto fue contundente. Boca igualó 0-0 ante Platense en una noche para el olvido, donde el equipo no solo careció de goles, sino de argumentos futbolísticos para merecerlos. La quinta fecha del Torneo Apertura 2026 dejó expuestas las falencias de un ciclo que no logra despegar y que anoche se retiró bajo una lluvia de silbidos.
Un primer tiempo para el olvido
El arranque del partido fue un presagio de lo que vendría. Boca se mostró inconexo, abusando del pelotazo frontal y con serios problemas en la salida que facilitaron la tarea de un Platense ordenado y peligroso. De hecho, las más claras fueron para la visita. A los 10 minutos, un remate de media vuelta de Saborido se desvió en el camino, pegó en el palo y recorrió la línea ante la mirada atónita de Agustín Marchesín. Poco después, Amarfil avisó con un disparo que pasó cerca del travesaño.
Boca era un manojo de nervios e imprecisiones. Leandro Paredes, lejos de ser el eje del juego, no logró conectar con sus compañeros y hasta ejecutó mal una pelota parada que casi termina en gol del rival. La única respuesta del local llegó a los 32′, con un cabezazo de Lucas Janson tras centro de Romeo que exigió al arquero Borgogno. El final de la primera etapa llegó con el primer aviso de la gente: silbidos para despedir a un equipo estático y predecible.
La reacción que no fue
El complemento inició con un espejismo de mejora. Al minuto, Janson desperdició una chance inmejorable en el corazón del área y, acto seguido, Miguel Merentiel probó con una media vuelta que se fue apenas desviada. Incluso Paredes se animó a pisar el área rival con un remate alto a los 52′. Sin embargo, el empuje duró poco. Las imprecisiones volvieron a reinar y el partido cayó en un pozo.
Cambios, insultos y la vuelta de Cavani
La impaciencia de la tribuna se cobró su primera víctima con la salida de Janson, quien fue fuertemente reprobado al ser reemplazado por el juvenil Tomás Aranda. Úbeda intentó mover el tablero a los 65′ mandando a la cancha a Edinson Cavani y a los pibes para buscar la heroica.

El ingreso de los juveniles le dio otra dinámica, pero no alcanzó. Gonzalo Gelini estuvo cerca de romper el cero con un cabezazo y luego con un centro venenoso sobre el final. La más clara la tuvo el propio Cavani, quien quedó mano a mano tras la mejor jugada colectiva de la noche, pero no pudo darle pleno al balón y la defensa rival despejó el peligro.
Final caliente
El cierre dejó una imagen preocupante: Paredes se retiró lesionado y extenuado, siendo reemplazado por Milton Delgado, mientras el equipo chocaba una y otra vez contra la muralla de Platense. El pitazo final desató la frustración contenida. Boca no tuvo ideas, no tuvo fútbol y, lo más preocupante para su gente, no tuvo reacción. El 0-0 castigó la falta de audacia de un equipo que sigue en deuda en su propia casa.