Informe de la Corte Suprema: el 99% de las mujeres denunció violencia psicológica en sus vínculos
La Oficina de Violencia Doméstica (OVD), dependiente de la Corte Suprema, difundió un informe que expone un panorama extremo sobre la violencia de género en CABA. Basado en 25.119 testimonios tomados entre 2020 y 2024, el relevamiento mostró que la violencia psicológica estuvo presente en el 99% de los relatos y que, en la mayoría de los casos, los episodios eran cotidianos.
Según el documento, el 65% de las mujeres aseguró sufrir hechos diarios o semanales. El 58% reportó daño físico, el 39% padeció acoso económico-patrimonial y el 11% fue sometida a violencia sexual.
Relaciones prolongadas y agresiones invisibles
El tiempo promedio de vínculo con el agresor fue de una década, mientras que las situaciones de maltrato se prolongaron unos siete años.
La OVD remarcó que la mayoría de los hechos ocurrió en espacios privados, una dinámica que agrava la asimetría de poder y dificulta la detección temprana. El organismo, creado en 2006 y ampliado en 2016, señaló que estos datos muestran la necesidad de reforzar las estrategias integrales de protección y acompañamiento.
Las denunciantes tenían en promedio 36 años y casi el 40% era migrante. En el 62% de los casos, los agresores eran exparejas; el 34% correspondió a parejas convivientes y el 4% a noviazgos.
La violencia psicológica como forma dominante
La violencia psicológica, definida por la Ley 26.485 como aquella que degrada, manipula o controla, se presentó en múltiples formas: expresiones desvalorizantes (64%), insultos sexistas (51%), gritos (48%), manipulación (47%) y celos (45%).
El informe indicó que en el 63% de los casos hubo seis o más tipos de agresiones psicológicas simultáneas. El 67% de esas situaciones involucró a niñas, niños y adolescentes como testigos.
Además, el 28% de los episodios se ejerció a través de medios digitales.
Violencia física: lesiones y agresiones reiteradas
El 58% de las mujeres reportó violencia física, lo que equivale a 14.551 casos. Las formas más frecuentes incluyeron arrinconamientos, forcejeos y empujones (68%), golpes de puño (51%) y sujeciones corporales (29%).
Más de la mitad sufrió lesiones, y el 79% de los hechos ocurrió en espacios privados. También se registró que el 9% de los ataques sucedió durante el embarazo y el 7% cuando la mujer sostenía a sus hijos en brazos.
Violencia económica y patrimonial en el ámbito doméstico
El 39% de las mujeres atravesó violencia económica o patrimonial. El incumplimiento de obligaciones alimentarias encabeza la lista (49%), seguido por apropiación o destrucción de bienes (32%).
El 88% de estos episodios se dio dentro del hogar, y el 21% involucró a chicas y chicos como espectadores.
Agresiones sexuales y modalidades de coerción
Un 11% de las mujeres denunció agresiones sexuales. Las modalidades incluyeron relaciones forzadas con violencia física (41%), actos sexuales humillantes (35%) y coerción mediante amenazas (29%).
El 93% de los casos ocurrió en ámbitos privados; el 14% involucró exposición de menores y el 6% tuvo un componente digital, como la sextorsión.
Vulnerabilidades adicionales y riesgo extremo
El 3% de las denunciantes tenía alguna discapacidad y otro 3% estaba embarazada. Casi un tercio vivía en condiciones de hacinamiento, y un 16% habitaba barrios populares.
El 35% de las mujeres se encontraba en situaciones de alto o altísimo riesgo al momento de acudir a la OVD. El 22% presentaba lesiones constatadas, el 11% requirió asistencia médica y el 9% denunció la presencia de armas.
Impacto en la infancia y patrones sistemáticos
Los equipos interdisciplinarios remarcaron que la violencia de pareja se ejerce de manera sostenida, con patrones de control que afectan toda la vida de las mujeres. La presencia de niños y adolescentes resulta crítica: el 67% en violencia psicológica, el 39% en física, el 21% en económica y el 14% en sexual.
