Este viernes 2 de mayo se conmemoró el Día Internacional contra el Acoso Escolar, una fecha establecida en 2013 por la ONG Bullying Sin Fronteras y aprobada por la UNESCO. El objetivo es generar conciencia sobre una problemática que afecta a millones de niños y adolescentes en todo el mundo. El psicólogo y escritor Pablo Melicchio dialogó con LV12 sobre el tema y destacó la importancia de prestar atención a la situación de los chicos.

Es fundamental que padres, docentes y adultos responsables estén atentos a ciertos comportamientos que pueden indicar que un niño o adolescente está siendo víctima de acoso escolar. Algunas señales de alerta incluyen.

  • Cambios en el estado de ánimo o en el comportamiento habitual.
  • Ansiedad o nerviosismo sin causa aparente.
  • Disminución en el rendimiento escolar.
  • Aislamiento social o pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
  • Problemas para dormir o cambios en los hábitos alimentarios.
  • Quejas frecuentes de dolores físicos sin una causa médica clara.
  • Evitar ir a la escuela o manifestar miedo al hacerlo.
  • Baja autoestima o comentarios negativos sobre sí mismo.

Además, es importante observar si el niño presenta lesiones físicas inexplicables, pérdida o daño de objetos personales, o si muestra signos de regresión, como hacerse pis en la cama.

La importancia de la prevención y el acompañamiento

Melicchio enfatiza que la prevención del acoso escolar comienza con la presencia real y el diálogo constante entre adultos y niños. En la era digital, donde las redes sociales tienen un papel protagónico, es esencial supervisar el uso que los menores hacen de estas plataformas y fomentar espacios de comunicación abiertos y sin dispositivos de por medio.

Asimismo, expertos en salud mental señalan que intervenir en las zonas no vigiladas de las escuelas, como patios y pasillos, y trabajar con los observadores pasivos del acoso son estrategias clave para prevenir estas situaciones. Se hace un llamado a toda la comunidad educativa y a la sociedad en general para comprometerse en la erradicación del bullying. Promoviendo entornos seguros y respetuosos para el desarrollo integral de niños y adolescentes.