En el día de hoy, la Corte Suprema de Justicia rechazó el recurso extraordinario presentado por la defensa de Nahir Galarza y deberá cumplir la condena a prisión perpetua por el crimen de Fernando Pastorino. Para la justicia no existen dudas de que Nahir asesinó a Fernando de dos disparos utilizando el arma reglamentaria de su padre en 2017. De este modo, podría dar por cumplida su pena en el año 2052, a los 54 años. El fallo fue firmado por los jueces Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti sobre la causa caratulada como homicidio calificado por el vínculo.

En abril de 2013, la defensora de Galarza, María Raquel Hermida, presentó también ante la Corte un escrito en el que hizo saber que había presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos pericias que darían cuenta de que Nahir padecía esquizofrenia y psicosis. Todo esto fue evaluado por la Corte que, hoy, decidió dejar firme la condena, a través de un rechazo por el artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación. “La Corte, según su sana discreción, y con la sola invocación de esta norma, podrá rechazar el recurso extraordinario, por falta de agravio federal suficiente o cuando las cuestiones planteadas resultaren insustanciales o carentes de trascendencia”, señala el artículo.

Sentencia del caso

Según la sentencia del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú del 2018 ratificada por la Corte, Nahir «tuvo claras intenciones de menoscabar la vida de Pastorizzo”. El crimen sucedió el 29 de diciembre de 2017, en la ciudad entrerriana de Gualeguaychú. Fernando Pastorizzo y Galarza mantenían una relación sentimental desde hacía cuatro años. Iban juntos en una moto de Fernando. Al detener el vehículo, ella sacó de entre sus prendas una pistola calibre 9 mm, que le había sacado a su padre (policía). Le disparó en la espalda cuando aún estaba sobre la moto. El joven cayó al piso y allí en el suelo le disparó por segunda vez.

La joven regresó a su casa, guardó el arma y envió mensajes al Whatsapp de Fernando. Para lo justicia esto fue un modo de desviar la investigación. Cuando encontraron el cadáver de Fernando, Galarza publicó en Instagram: “5 años juntos, peleados, yendo y viniendo pero siempre con el mismo amor. Te amo para siempre mi ángel”. Nahir fue citada como testigo. Había sido la última en ver al joven con vida. Sin embargo, se comprobó que mintió en sus declaraciones. Finalmente, confesó haberlo matado. En el juicio oral habló de un disparo accidental cuando Fernando quiso sacarle el arma.

Casación

Tras el juicio oral, la Cámara de Casación de Concordia reevaluó las pruebas en julio de 2019 y ratificó la condena. La defensa acudió ante el Superior Tribunal de Justicia de la provincia de Entre Ríos, que rechazó la queja. De ahí solo le quedaba intentar suerte en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, las pruebas en su contra eran contundentes. Según Casación, «se comprobó certeramente las distancias que existieron entre la pistola y el cuerpo de Pastorizzo al momento de los disparos: el que ingresa por la espalda con contacto débil, y el que se da desde el frente entre 20 y 50 centímetros. La hipótesis de ocurrencia del hecho propuesta por la defensa es inverosímil, roza el absurdo”, señaló el tribunal.

“La acusada se ha valido de la confianza que existía con Pastorizzo para concretar su ataque a la vida de éste, puesto que es indudable que la víctima condujo su motocicleta desde la casa de Galarza hasta el lugar donde fuera ultimado, transportando detrás suyo a su pareja, sin tener conocimiento de lo que le ocurriría, y sin esperar o sospechar siquiera un comportamiento como el acontecido. Y esa confianza es la que pone a la víctima en una particular situación de indefensión”, se detalló.

Etapa en prisión

Con Nahir en prisión, la defensa buscó imponer que la chica había sido víctima de violencia física y psicológica por parte de Fernando. Y que existió en su contra un juzgamiento sin perspectiva de género. “¿Cuál era el motivo de Nahir para matarlo? Que la deje en paz”, llegó a decir su abogado. No obstante, la justicia desestimó tal hipótesis y el el Procurador General de la Nación rechazó los planteos de la defensa.

Al cumplir cuatro años en prisión, Nahir presentó una nueva versión de los hechos y afirmó que su padre, Marcelo Galarza, era el verdadero autor del homicidio. Según su relato, su padre llegó rápidamente al lugar del crimen, lo que asustó a Fernando, quien cayó de su moto. De acuerdo a esa nueva versión, su padre bajó del auto con su arma y, tras un intercambio de palabras, le disparó dos veces a Fernando, provocándole la muerte.

En 2022, La defensa notificó a la Corte Suprema de una causa penal contra el padre de la joven por “abuso sexual infantil gravemente ultrajante, abusos físicos, violencia intra-familiar, violencia sexual en situación de un antiguo vínculo afectivo y el cumplimiento de una condena por temor reverencial”, hechos que habrían tenido como víctima a Nahir Galarza y a su madre, Yamina Kroh. No obstante, el fiscal denunció a la familia de Nahir y a su defensa por haber arreglado la causa. No obstante, esta denuncia fue desestimada ‘in limine’ por la Justicia entrerriana, que consideró esclarecido el caso.