Mariana Agustina Romano presentará su libro “La chica del atril” en el Teatro Alberdi
La escritora Mariana Agustina Romano presentará su libro «La Chica del Atril» en el Hall principal del Teatro Alberdi en Capital (Jujuy y Crisóstomo Álvarez). El evento se realizará el próximo miércoles 10 de julio, desde las 19. Se trata de una novela autobiográfica que retrata la vida cotidiana de una persona con discapacidad visual. La obra transita momentos en la vida de su autora y brinda reflexiones sobre la discapacidad y la superación de barreras. La entrada será libre y gratuita y no se suspende en caso de lluvia. La propuesta se llevará a cabo en el marco del 25º Julio Cultural Universitario organizado por la Secretaría de Extensión Universitaria de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Además de esta obra literaria, la autora escribió ensayos, cuentos y poemas que han sido plasmados en su primera publicación. En diálogo con VOVÉ Tucumán, Romano nos acerca a su mundo, sus vivencias y a sus años de formación que consolidaron su espíritu de escritora. En sus páginas, también se convierte en protagonista. Propone temas como la educación en un sentido amplio, el trabajo, la sexualidad y los vínculos, entre otros. Una obra cargada de simbologías y que destierra el prejuicio social en torno a la discapacidad.
«Es una novela autobiográfica. A causa de un nacimiento prematuro tengo retinopatía. Es básicamente una discapacidad visual permanente» explica, destacando que la obra está atravesada por su propia historia de vida, con batallas y logros. «Aún así pude estudiar. Este segundo libro habla no solo de las trayectorias educativas sino del apoyo, de la familia, los amigos, del amor, el trabajo, el estudio; de diferentes aspectos que nos atraviesan como seres humanos. Quería contarles mi experiencia, cómo lo viví yo, qué obstáculo tuve por ejemplo en la facultad, cómo lo he resuelto», destacó Romano.

La pulsión de escribir
«Desde muy chiquita me leyeron cuentos. Estaba muy de moda María Elena Walsh. Me compraron los libros y cada libro venía con un casete donde estaban los cuentos narrados por ella. Me leían los libros o me ponían el casete y uno de mis pasatiempos era escribir. Luego, de adolescente era esto del diario íntimo, de anotar todo lo que pasaba diariamente que me parecía importante. También escribía poemas al chico que me gustaba en esa época, escribía cuentos, escribía cartas que yo sabía que nunca las iba a entregar pero las escribía igual.» recordó la escritora.
«En ese momento, no lo veía como una posible carrera. Es más, ni siquiera había relacionado la materia de Lengua y Literatura con lo que yo hacía. La profesora nos pedía que escribiéramos un cuento y yo escriba un cuento que no tenía nada que ver con lo que yo realmente escribía. Hacía un cuento artificial para Lengua y lo otro me lo guardaba para mí», relató.
El despegue llegó en los últimos años de facultad. «Un día me levanté como si nada y dije: quiero publicar un libro. Tenía varios poemas. Al principio dije ‘debe ser re difícil, no conozco ningún editor’. Es un proceso.» Allí es cuando apareció el escritor Juan Ángel Cavaleiro, quien la contactó con la gente indicada para llevar adelante el proyecto. «Dos dos días después estábamos hablando del precio, de cuánto poemas eran; fue todo muy rápido». No obstante, el proceso de presentación y difusión requirió un arduo trabajo en solitario. «Al no tener difusión y no tener contactos me tuve que abrir paso yo sola», señaló.
«En 2021, (posterior a la pandemia) cuando se comenzó a normalizar todo, ya había hecho más contactos con gente relacionada y pude presentar el primer libro. Poco a poco me fui haciendo de contactos. Después surgió el segundo libro con la editorial Llama Blanca y así sucesivamente. Así fue, un día me levante y dije ‘voy a publicar un poema’, y desde ahí no paré», cerró.
