El nuevo esquema cambiario, implementado tras el levantamiento del cepo, comenzó a generar tensiones entre supermercados y empresas alimenticias. En Tucumán, los supermercadistas ya advirtieron que no convalidarán aumentos que consideran excesivos e injustificados.

Desde la Cámara de Supermercados y Autoservicios de la provincia, su presidente, Guillermo Saccomani, fue claro: «En realidad no vamos a aceptar esos aumentos ya que no son justificativos de acuerdo al valor oficial del dólar». La advertencia refleja la posición de un sector que busca evitar que se impongan remarcaciones sin fundamentos sólidos.

«Hay que aconsejar al comercio en general que sea muy cauteloso a la hora de comprar», agregó Saccomani. Las declaraciones se produjeron en medio de la incertidumbre inicial por el valor real del tipo de cambio tras el cambio de reglas en el mercado cambiario.

La postura del empresariado tucumano coincide con la de los supermercados nacionales que, en las últimas horas, rechazaron listas de precios enviadas por grandes alimenticias con subas que llegaron al 10%. En algunos casos, incluso se devolvió mercadería a las empresas proveedoras.

El Gobierno celebró la decisión

Tanto el ministro de Economía, Luis Caputo, como el subsecretario de Defensa del Consumidor, Fernando Blanco Muiño, celebraron públicamente el rechazo de los supermercados a los aumentos. Caputo destacó en su cuenta de X que Molinos «retrotrajo toda la suba de precios» y valoró «la gran gestión de los supermercados cuidando a sus clientes».

Blanco Muiño fue aún más enfático: «No hay motivo ni cambiario ni tributario que justifique los aumentos. En este Gobierno no hay lugar para oportunistas».

Desde la Cámara de Supermercados de Tucumán remarcaron la necesidad de actuar con responsabilidad frente a la inestabilidad cambiaria. Saccomani pidió evitar decisiones apresuradas y especulativas en un escenario donde aún no se definieron plenamente los efectos del nuevo régimen económico.