El rescate se realizó el pasado lunes de esta semana, en horario de la noche. Se acudió a un domicilio particular tras la denuncia anónima de un ciudadano que informaba ante la Policía de Delitos Rurales y Ambientales la tenencia de un animal de fauna silvestre, que en este caso era un mono aullador, también conocido como mono Carayá.

Se trata de una especie de primate que es nativo de la Argentina pero no de nuestra región, no habita en la selva tucumana ni tampoco en la yunga, sino que habita en la selva del Paraná. Es decir que se encuentra distribuido en nuestro país en lo que son las provincias de Corrientes, Misiones, parte de Entre Ríos y asimismo con parte de distribución con la selva amazónica en Brasil y parte de Bolivia.

En un diálogo con VOVE Tucumán, Mariangela Margagliotti, jefa de la División Fauna Silvestre de la Dirección de Flora Fauna silvestre y suelos de la provincia de Tucumán, nos detalló sobre el rescate y el estado de salud del animal. Según reportó, «este animalito cuando se acudió al domicilio, aparentemente gozaba de buena salud, no estaba herido, parecía un animal bastante tranquilo y lo tenían en el domicilio como una mascota más».

Respecto al operativo de rescate manifestó que los ciudadanos entendieron que estaban haciendo una contravención a una ley provincial y entregaron el animal de manera voluntaria. «Lo que se hizo fue informar a los ciudadanos que la tenencia de fauna silvestre está prohibida, existe una ley provincial que es la ley 6292 de protección a la flora y a la fauna silvestre y a los recursos naturales de la provincia, la cual prevé que está prohibida la tenencia, comercialización, tránsito y traslado, eso incluye el tráfico de fauna silvestre», señaló.

El animal fue trasladado y la Dirección de Flora y Fauna está trabajando de manera conjunta con la Reserva Experimental Horco Molle, la cual está funcionando como centro de rescate y rehabilitación de fauna silvestre. Diego Ortiz, encargado de rescate, rehabilitación y liberación de fauna en la reserva, explicó que es una especie que se alimenta de hojas y de flores y que cuándo la gente los tiene en condiciones de cautiverio, por lo general no le da esa dieta establecida que consumen en estado salvaje, sino que, le dan «la comida que come la gente todos los días». Por lo tanto, «eso implica algunos problemas digestivos en estos animales», y además eso «también le genera muchos problemas a nivel de dientes».

Asegura que cuando el mono llegó a sus manos es encontraba atado a la altura de su cintura. Esto es una práctica común para evitar que los animales en cautiverio se trepen a los árboles, por lo que es común que en estos casos sufran de lesiones y pérdida de pelo en la zona. Es por esto que también en muchos casos el animal empieza a tener algunos problemas en su comportamiento ya que al no poder desarrollar con libertad sus instintos, desarrollan estrés, algo que «puede desencadenar distintas enfermedades o distintas patologías».

Resaltó que tener ejemplares como este de mascota lo expone a «contagiarse de enfermedades humanas como enfermedades gripales o bacterianas». A su vez, «el mono puede contagiar algunas enfermedades que ellos tienen a los seres humanos» como el dengue, una gripe e incluso herpes».

Mariangela Margagliotti sostuvo que «en la provincia de Tucumán es cada vez mayor las denuncias y los rescates que estamos haciendo de manera coordinada con la Policía de Delitos Rurales y Ambientales y la Reserva de Horco Molle por tenencia de mamíferos». Se trata de una problemática muy común en Argentina y tiene que ver con la falsa creencia de que todo animal puede ser domesticado. «El mayor conflicto que hay es la falta de educación, la falta de conocimiento sobre la importancia y el rol ecológico que tiene la fauna silvestre, el por qué no tener fauna silvestre y lo que implica tener fauna silvestre en nuestro domicilio», explicó.

Señaló que la reinserción a su hábitat natural es una tarea muy difícil ya que «esos animales lamentablemente al no haber vivido con sus pares en su ambiente natural, al no haber aprendido a alimentarse por sus propios medios como un animal silvestre, son animales que en la naturaleza no pueden sobrevivir». Aún así, aseguró que están «haciendo todos los chequeos y estudios bioquímicos pertinentes para poder reinsertar este animal». Según informó, el animal será derivado a un centro de protección de fauna situado en la provincia de Misiones, el cual funciona como santuario de monos carayá en el que ayudan y colaboran con la conservación de esta especie en su hábitat natural.