Las exportaciones de la industria automotriz argentina cerraron 2025 con una baja general del 10,8%, pese al fuerte crecimiento de dos modelos clave. Las camionetas Ford Ranger y Toyota Hilux fueron las únicas que lograron sostener parte del desempeño externo del sector. Ambas pick ups medianas, producidas en General Pacheco y Zárate, aumentaron su producción y sus ventas al exterior.

Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores, el resto de los modelos fabricados en Argentina mostró caídas exportadoras de distinta magnitud. En algunos casos, los retrocesos superaron el 10%, mientras que en otros llegaron a bajas cercanas al 70%. El dato confirma un cambio de perfil productivo dentro de la industria local.

Las pick ups ganan peso en la producción nacional

La industria automotriz argentina avanza hacia una mayor especialización en pick ups, utilitarios y vehículos comerciales livianos. En 2024 se habían exportado 141.177 autos particulares y SUV, pero en 2025 ese volumen bajó a 95.297 unidades, una caída del 32,5%. En cambio, las pick ups pasaron de 172.958 a 185.292 unidades exportadas, con una suba del 7,1%.

La Toyota Hilux volvió a ser uno de los principales pilares del sector. La automotriz produjo 180.352 unidades en 2025, un 5,8% más que el año anterior. Además, exportó 115.408 Hilux y 27.571 SW4, lo que representó un crecimiento del 9,5% en sus ventas externas.

Ford también mostró una mejora significativa con la Ranger. La compañía registró una suba del 21,8% en producción y un aumento del 18,5% en exportaciones. Entre la Hilux y la Ranger, el crecimiento conjunto fue del 31,2%, un desempeño que permitió amortiguar la caída general del sector.

Fábricas en plena reconfiguración

El cambio de mix productivo también se observa en otras terminales. Stellantis, en su planta de Ferreyra, redujo la producción del Fiat Cronos en 2025, pero incorporó las camionetas Fiat Titano y Ram Dakota. Ese movimiento moderó la caída total de fabricación de la planta, que fue del 11,6%.

En exportaciones ocurrió algo similar. Las ventas externas del Cronos retrocedieron 45,5%, pero el aporte de las nuevas pick ups redujo el impacto general de la marca, que terminó con una baja del 34,6%. El caso muestra cómo las terminales buscan compensar la caída de autos compactos con productos de mayor demanda regional.

Volkswagen atraviesa una transición más compleja. La compañía dejó de fabricar el Taos y prepara su planta para producir la nueva generación de Amarok desde 2027. En 2025, su producción cayó 27,9% y sus exportaciones bajaron 66,4% entre ambos modelos.

Autos compactos y SUV bajo presión

Las plantas más expuestas son aquellas que dependen de autos compactos o SUV con menor tracción exportadora. En Palomar, Stellantis fabrica los Peugeot 208 y 2008. Aunque en 2025 la producción creció 3,1% por la demanda interna, la caída de ventas externas fue del 24,8%.

Esa baja ya impactó en la organización productiva de la planta, que decidió cerrar un turno de producción. El escenario anticipa un resultado más débil para 2026. La menor demanda regional de estos modelos complica la proyección exportadora de la terminal.

General Motors, en Alvear, también opera con un único producto: el Chevrolet Tracker. La producción cayó 31,4% en 2025, aunque las exportaciones retrocedieron menos, un 16,1%, por el intercambio de unidades con Brasil. Ese esquema permite abastecer distintas versiones entre ambas plantas.

Cambio de modelo productivo

El retroceso exportador se da en un escenario de mayor competencia internacional, especialmente por el avance de la industria automotriz china. Los mercados regionales, que históricamente recibieron vehículos argentinos, enfrentan una oferta más amplia y agresiva en precios. Esto presiona a las terminales locales a concentrarse en productos con ventajas específicas.

El debate sobre una posible desindustrialización convive con una lectura distinta dentro del sector. Los años de mayor producción local también tuvieron altos niveles de importación. En 2011, con ventas récord en el mercado argentino, el 55% de los vehículos vendidos fueron importados y aun así la producción local alcanzó 828.000 unidades.

El cambio principal está en qué vehículos se fabrican y cuáles tienen capacidad exportadora. La producción local de pick ups superó por primera vez a la de autos particulares en 2017, una tendencia que ya lleva casi una década. Con nuevos proyectos como la Volkswagen Amarok y la pick up Renault Niágara, la industria apuesta a consolidar ese perfil en los próximos años.