Repunte en el sector del arándano tucumano, aunque persiste la incertidumbre: «En los últimos años hubo recuperación»
La producción de arándano en Tucumán atraviesa una etapa de evaluación y expectativa. Aunque aún falta para el inicio de la cosecha, desde la Asociación de Productores de Arándanos de Tucumán (APRATUC) señalaron que el sector muestra signos de recuperación, impulsado por factores climáticos externos, pero sigue marcado por la incertidumbre ante la competencia internacional.
Francisco Estrada, presidente de APRATUC, explicó que «por ahora no hay muchas novedades, porque es muy temprano en el ciclo productivo», aunque remarcó que el escenario internacional es determinante. “Estamos atentos a lo que pase con Perú, Inglaterra y Sudáfrica, que son los principales competidores en el mercado global y podrían afectarnos”, advirtió.
En cuanto a la superficie cultivada, Estrada afirmó que no se han sumado nuevas hectáreas productivas, e incluso algunas han dejado de producir. Sin embargo, destacó un repunte del mercado durante los últimos dos años. “Esto se debió a una situación climática adversa en Perú, que reactivó el entusiasmo por invertir en variedades más modernas”, señaló. Varios productores tucumanos evalúan continuar con la actividad, aunque con cautela.
Exportación a Estados Unidos y Europa
Los arándanos tucumanos tienen como principal destino el mercado de Estados Unidos, mientras que Europa aparece como un segundo foco de exportación, especialmente para la producción orgánica. “Muchos campos peruanos no cumplen con los estándares de calidad del arándano orgánico, lo que abre una oportunidad para nuestra producción”, indicó Estrada.
La provincia forma parte del corredor productivo del NOA, junto a Salta y Catamarca, una de las tres regiones clave en el mapa nacional de arándanos, junto al NEA (Entre Ríos, Corrientes y Misiones) y la zona Centro (Buenos Aires).

