Plazo fijo: la tasa ya cambia fuerte según el banco y la diferencia supera los $8.000 por millón
Los bancos volvieron a mostrar una brecha marcada en las tasas que ofrecen en plazo fijo a 30 días. Hoy, colocar $1 millón en una entidad u otra puede generar una diferencia superior a los $8.000 al cabo de un mes, un dato que obliga a mirar con más detalle dónde inmovilizar los pesos. En un contexto de inflación todavía alta y fuerte competencia por captar depósitos, las mejores condiciones ya no están en los bancos tradicionales, sino en entidades digitales y financieras más chicas.
Las tasas nominales anuales se mueven hoy en una franja que va del 21% al 31%, según el banco elegido. Esa dispersión impacta directamente sobre el monto final que recibe el ahorrista al vencimiento. Mientras algunas entidades apenas superan los $1.017.000 por cada millón depositado, otras ya se acercan a los $1.026.000 en solo 30 días.
Cuánto paga cada banco por un millón a 30 días
Entre los bancos tradicionales, las tasas siguen mostrando rendimientos más bajos. El Banco Nación se ubica en 23%, lo que deja un retorno de $1.018.904 al finalizar el plazo. El Banco Provincia y el Hipotecario, con una tasa del 25%, permiten llegar a $1.020.548 por cada millón invertido.
Más abajo aparecen Santander, con una tasa del 22% y un rendimiento final de $1.018.082, y Galicia junto con Banco Ciudad, ambos en 21%, que dejan un saldo de $1.017.260. BBVA se mantiene en 23%, mientras que Macro sube a 24%, con un resultado de $1.019.726. En tanto, ICBC ofrece 23,5% y lleva el monto final a $1.019.315.
Los digitales y financieras sacan ventaja
La diferencia más fuerte aparece cuando se mira a los bancos digitales y a las financieras. Banco Bica ofrece una tasa de 28%, con un retorno de $1.023.014 al cabo de 30 días. CMF y Banco del Sol escalan al 29%, lo que lleva el resultado a $1.023.973.
Por encima de ellos se ubican Banco Meridian y Reba, ambos con una tasa del 30%, que permiten llegar a $1.024.658. El mejor rendimiento del listado lo muestra Banco VOII, con una tasa del 31%, que eleva el monto final a $1.025.616. Ahí aparece con claridad la diferencia respecto de los bancos más conservadores del sistema.
La brecha también se nota en los bancos provinciales
Los bancos provinciales quedaron en una zona intermedia, con ofertas que no lideran el mercado, pero tampoco se ubican entre las más bajas. Banco de Formosa, Banco Mariva y Banco de Córdoba muestran tasas que van del 21% al 27%, con resultados que oscilan entre $1.017.260 y $1.022.192 para una colocación de $1 millón a 30 días.
Ese rango muestra que la pelea por captar pesos no se da solo entre grandes bancos y plataformas digitales. También hay entidades medianas y provinciales que intentan posicionarse con retornos algo más competitivos. Aun así, la distancia frente a las tasas más altas del mercado sigue siendo relevante.
Qué explica esta diferencia de tasas
El sistema bancario atraviesa una etapa de competencia más agresiva por los depósitos en pesos. En ese marco, los bancos digitales y las financieras especializadas vienen tomando la delantera con tasas más elevadas para atraer ahorristas, mientras que los bancos tradicionales se movieron mucho menos y dejaron crecer la brecha.
Esta dinámica también está atravesada por la política monetaria del Banco Central, que sigue influyendo sobre el costo del dinero y sobre la estrategia de las entidades para absorber pesos. En ese escenario, las diferencias entre bancos ya no son marginales: pueden cambiar de forma concreta el rendimiento de una colocación incluso en apenas 30 días.
Qué debe mirar un ahorrista antes de elegir
Para quien busca resguardar pesos en el corto plazo, la tasa vuelve a ser una variable clave. Con una inflación mensual todavía elevada, elegir una entidad que pague varios puntos más puede hacer una diferencia concreta en el resultado final. El dato central es que ya no alcanza con decir “hago un plazo fijo”: ahora importa mucho más en qué banco se hace.
La foto actual muestra un mercado dividido entre entidades que siguen pagando tasas más bajas y otras que salieron a jugar más fuerte para captar depósitos. En esa pelea, el ahorrista tiene margen para comparar y decidir mejor. Y en un plazo tan corto como 30 días, esa comparación ya puede traducirse en varios miles de pesos extra por cada millón invertido.
