Padres y colegios en alerta: el abuso con IA que la ley no tiene cómo sancionar a los menores
En medio de la creciente digitalización, una nueva amenaza emerge en el ámbito escolar argentino: el uso de inteligencia artificial (IA) para crear contenido pornográfico falso, conocido como «deepfake porno». Este tipo de violencia sexual digital está poniendo en riesgo la salud mental y la integridad de adolescentes en todo el país, y la legislación actual no cuenta con mecanismos efectivos para sancionarlo.
Los expertos denominan «deepfake porno» a una modalidad de violencia sexual que utiliza aplicaciones y plataformas de inteligencia artificial para fabricar imágenes y videos sexuales falsos de cualquier persona, simplemente cargando fotos o videos reales. En los últimos años, figuras públicas como Taylor Swift, Scarlett Johansson, Gal Gadot y Emma Watson han sido víctimas de este delito.
Impacto en el ámbito escolar
Este año, el problema ha escalado en las escuelas secundarias de Argentina. A mediados de octubre, se conoció el caso de un alumno de un colegio privado en San Martín que falsificó decenas de desnudos de sus compañeras y vendía esas imágenes. La operación fue descubierta por otro estudiante que se hizo pasar por comprador, revelando la magnitud del abuso.
Desde entonces, se han reportado casos similares en provincias como Río Negro, Córdoba, Chaco y Entre Ríos. Las fiscalías especializadas en cibercrimen de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires han recibido una decena de denuncias de familias cuyas hijas fueron víctimas de estas prácticas. “Casi todos los casos se dieron en ámbitos escolares, entre compañeros de colegio”, contextualizó el fiscal Tomás Vaccarezza, a cargo de la Unidad Fiscal N°17, especializada en Delitos Informáticos.
Falta de protocolos en los colegios
A pesar del aumento de casos, los colegios no cuentan con protocolos específicos para actuar ante situaciones de deepfake porno. Cada institución maneja los incidentes según sus propios criterios, recursos disponibles y la idoneidad del personal a cargo.
Hernán Navarro, director de Grooming Argentina, una ONG que lucha contra el acoso sexual a niños, niñas y adolescentes en entornos digitales, alerta que el uso de esta tecnología crece a una velocidad tal que podría superar problemas como la compulsión a las apuestas online. “Es crucial que padres y escuelas acompañen a los chicos en el uso saludable de la tecnología”, señaló Navarro.
Reacciones de las autoridades educativas
Las secretarías de Educación de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires no respondieron a las consultas sobre si están trabajando el tema. En el caso de CABA, fuentes del Ministerio de Educación indicaron que no tienen casos de esta naturaleza en las escuelas de gestión estatal, mientras que en las de gestión privada, los incidentes se manejan de manera confidencial sin informar al Ministerio.
Opiniones de expertos y activistas
Milagros Schroder, coordinadora de Faro Digital, una ONG que promueve entornos digitales seguros para niñas, niños y adolescentes, enfatiza que el problema no es solo digital sino también social. “Las escuelas deben estar capacitadas y contar con protocolos claros para manejar estos casos, evitando revictimizar a las adolescentes afectadas”, afirmó.
Por su parte, Celeste González, especialista en ciberseguridad, destaca el impacto psicológico en las víctimas: “Las chicas sienten ansiedad y vergüenza, temiendo que su reputación se vea afectada por contenido falso que nunca aprobaron”.
Vacíos legales y desafíos judiciales
Aunque la Ley Olimpia reconoce la violencia digital como una forma de violencia de género, la generación de deepfakes pornográficos no está específicamente tipificada en el Código Penal argentino. Además, si el agresor es menor de edad, es considerado inimputable, lo que complica la sanción y reparación del daño.
El abogado Fernando Tomeo, especializado en derecho digital, explica que las víctimas pueden recurrir a la justicia civil para demandar por daños y perjuicios. Sin embargo, advierte que este proceso puede ser largo y complicado. “Un juicio civil requiere de recursos y tiempo, y primero hay que probar que el chico generó las imágenes”.
Proyectos de ley en desarrollo
Actualmente, existen dos proyectos de ley que buscan modificar el artículo 128 del Código Penal para penalizar la generación de imágenes mediante inteligencia artificial. Florencia Zerda, abogada e integrante de Género y Tic, señala que estos proyectos son fundamentales para cerrar el vacío legal existente. “Esperamos que el proyecto Ley Belén, que castiga la difusión no consentida de este tipo de material, tenga dictamen pronto”.
Estrategias de prevención en los colegios
Los especialistas coinciden en que la prevención es clave. Las escuelas deben implementar talleres sobre respeto a la privacidad y consentimiento digital, así como charlas informativas para padres que fomenten una educación digital integral. Melina Masnatta, especialista en educación y tecnología, resalta la importancia de la capacitación para abordar estos temas. “Es crucial no revictimizar a las adolescentes y brindarles el apoyo necesario”.
