Postergación a las actualizaciones de las tarifas de gas, electricidad y del impuesto a los combustibles. Con este panorama, las consultoras privadas coinciden en que mayo podría registrar un Índice de Precios al Consumidor (IPC) por debajo del 5%. La retracción del consumo y los salarios atrasados son factores que podrían contribuir a una fuerte desaceleración de la inflación.

Las métricas mensuales del Orlando Ferreres muestran que la inflación de las últimas cuatro semanas es idéntica a la del último mes. En la medición punta a punta de los últimos 30 días, el IPC-OJF registró una suba del 5,2% para el nivel general y 4,4% para la inflación núcleo. Al comparar los primeros 24 días de mayo con los primeros 24 días de abril, el IPC-OJF marcó una inflación general del 4,6% y una inflación núcleo del 4,3%, alcanzando mínimos desde marzo de 2022. Finalmente, la variación entre las últimas cuatro semanas arrojó una inflación del 5,3% mensual para el nivel general y 4,4% para la núcleo. Estas cifras ubican a la inflación mensual en mínimos desde enero de 2023.

Por su parte, Econviews indicó que mayo podría finalizar con una suba del 4,7% mensual (considerando supermercados del Gran Buenos Aires). Mientras que Eco Go proyecta una inflación del 4,6% para mayo en el nivel general. El relevamiento de precios minoristas de C&T también muestra una moderación de la inflación. Camilo Tiscornia, director de esta consultora, indicó que en la tercera semana de mayo los números aún se sitúan por debajo del 5%. Claudio Caprarulo, director de Analytica, reveló que «por el momento nuestra proyección se mantiene en un porcentaje inferior al 6,5% para mayo». Econométrica, liderada por Ramiro Castiñeira, midió un aumento del 3% en el rubro “alimentos y bebidas” para la tercera semana del mes. Y ubicando la inflación mensual general en el 4,4%.

Uno de los factores que influyó en la desaceleración de la inflación en mayo fue la decisión de postergar los aumentos de gas y electricidad. Así como también la actualización del impuesto a los combustibles que debía aplicarse a partir del primero de mayo. «Porque estamos cómodos en lo fiscal, priorizamos bajar la inflación y no cargar más con gastos de momento a la clase media», explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, en la red social X.