La familia confirmó que el cuerpo que los efectivos policiales encontraron el domingo por la noche en una finca de Estación Aráoz, es Lautaro Ostriz. La víctima era buscada desde el 10 de agosto luego de que denunciaran su desaparición por un mensaje que dejó a su amigo indicando que lo habían secuestrado.

El cuerpo se encontraba a kilómetros de la entrada a Estación Aráoz en dirección oeste-este sobre la ruta 302. Por debajo pasa un canal y a su lado, un camino que conduce hacia el norte. Según los vecinos se trata de una ruta alternativa hacia Los Pereyra.

La policía llegó al lugar el domingo por la noche, debido a la falta de luz, comenzaron las pericias el lunes a las 06:00 horas para aprovechar la luz del día. Llegada la hora, se cortó el paso por el lugar para que los peritos pudieran trabajar.

No pasó mucho tiempo hasta que la mamá de Lautaro y sus tías Emilia y Karina Aguirre llegaran al lugar. Rodeadas por casi treinta vecinos, esperaban que les dijeran que se trataba de una falsa alarma. Varias personas apuntaron a que el hallazgo era raro ya que es un lugar muy recorrido. El comisario Fabio Ferreyra, jefe de la Regional Este, dijo que, en el lugar no había signos de un arrastre y el cuerpo encontrado aparentaba tener varios días sometido al proceso de descomposición natural.

“Difícilmente los vecinos hayan podido llegar hasta el punto donde estaba el cuerpo. Estaba a 20 metros al oeste del camino y se trata de una zona de difícil acceso a la que llegamos por una información precisa. El cuerpo no estaba enterrado pero había sido cubierto de maleza”, explicó el policía.

A las 10:40 horas en una camioneta del Ministerio Público Fiscal, llegó un perito que pidió hablar en privado con los familiares de Lautaro. Se observó que el hombre les mostraba algo y el posterior llanto de las mujeres, confirmó a los presentes que posiblemente se trataban de pertenencias de Ostriz encontradas junto al cuerpo.

Todavía se necesita de la autopsia que confirme por vías científicas que el cuerpo encontrado es el de Lautaro, los familiares confirmaron que sería él. Su tía Karina no pudo soportar lo que vio y se desmayó. Recibió el auxilio de vecinos que la trasladaron al hospital de Estación Aráoz.

La policía pudo hallar el cuerpo por una confesión de uno de los sospechosos. Su nombre es Cristian Leal y se dedica a lo mismo que Lautaro, es prestamista. La sospecha es que Ostriz y Leal trabajaron para la misma persona y no se descarta que haya otros implicados en el crimen.

El comisario Ferreyra expresó que Cristian Leal «al verse acorralado, terminó quebrándose y, si bien manifiesta que no es el autor del hecho, sí precisó dónde estaba el cuerpo». Ante esta confesión, y con ayuda de las divisiones Canes y Lacustre para localizar el lugar, la Fiscalía de Homicidios I ordenó su preservación para que los peritos pudieran trabajar. Según se detalló, por la descomposición no fue posible detectar la causa de muerte, algo que podría determinar la autopsia.

A pesar de que la familia de Lautaro sospecha de un tal «Peco«, quien sería para quién la víctima trabajaba, su teléfono continúa secuestrado en busca de evidencias concretas. Por otra parte, el fiscal López Bustos retomará la hipótesis de la fiscal Mariana Rivadeneira, de Delitos Complejos, quien estaba a cargo de la causa cuando era una desaparición de persona. La posibilidad de que se haya tratado de un crimen por temas de dinero sigue siendo la teoría más fuerte, pero no se descartan otras. Según la familia de Ostriz, el 10 de agosto el joven debía pasar de manos unos $ 7 millones.