El papa Francisco permanece hospitalizado en el Hospital Gemelli de Roma debido a su delicado estado de salud. La oficina de prensa del Vaticano informó esta mañana que el sumo pontífice «ha descansado toda la noche» y se mantiene estable. De acuerdo al nuevo parte médico, Bergoglio continúa en tratamiento debido a sus episodios de broncoespasmos, pero no ha necesitado ventilación mecánica no invasiva en las últimas horas. Los últimos análisis y pruebas hematológicas mostrarían una leve mejora. No obstante, el cuadro clínico del pontífice argentino sigue siendo “complejo” y su pronóstico es “reservado”.

En el día de ayer, el pontífice de 88 años agradeció el apoyo y las oraciones de todos los feligreses del mundo. “Quisiera agradeceros vuestras oraciones, que se elevan al Señor desde el corazón de tantos fieles de tantas partes del mundo. Siento todo vuestro afecto y cercanía y, en este momento particular, me siento “llevado” y sostenido por todo el Pueblo de Dios”, manifestó.

El papa lleva 17 días internado en la policlínica debido a una bronquitis con infección polimicrobiana a la que se sumó una neumonía bilateral y una leve insuficiencia renal. En los últimos días, el Vaticano aseguró que los problemas renales leves de Francisco, anunciados por primera vez el domingo 23 de febrero, “no causan preocupación” y que su oxigenoterapia continuaban “con flujos y porcentaje de oxígeno ligeramente reducidos». Tras días de tratamiento hospitalario los valores de sus análisis revelarían cierta mejoría por lo que el para se predispone a cumplir distintas actividades desde el hospital.

El mensaje del papa

En el día de ayer, el Vaticano difundió otro texto con un mensaje de Francisco. “Os mando estos pensamientos todavía desde el hospital, donde cómo sabéis estoy desde hace varios días, acompañado por médicos y trabajadores sanitarios, a quiénes doy las gracias por la atención con la que me cuidan”. También dijo “sentir en el corazón ‘la bendición’ que se esconde dentro de la fragilidad». Hacia el final, agradeció a Dios por haberle «dado la oportunidad de compartir en cuerpo y espíritu la difícil situación de tantos enfermos y personas que sufren”. “Siento todo vuestro afecto y vuestra cercanía y, en este momento particular, me siento como ‘llevado’ y sostenido por todo el Pueblo de Dios. ¡Gracias a todos!“, concluye.