El mercado analiza qué sucederá con el carry trade con la baja del crawling peg para febrero
La reciente decisión del Banco Central de reducir el ritmo del crawling peg a un 1% mensual, efectivo desde febrero, ha generado un intenso debate entre analistas financieros y economistas. Este ajuste en la política cambiaria, que busca consolidar la desaceleración inflacionaria y ofrecer mayor estabilidad, plantea preguntas cruciales sobre la sostenibilidad del carry trade, una estrategia conocida como «bicicleta financiera».
El carry trade en Argentina se sostiene sobre dos pilares: el diferencial entre las tasas de interés en pesos y la devaluación del tipo de cambio oficial. La decisión de desacelerar el ritmo de depreciación del peso refuerza el atractivo de los instrumentos en moneda local, al garantizar rendimientos reales positivos frente a una inflación en descenso. Sin embargo, la medida no está exenta de riesgos, especialmente en un contexto donde las tensiones económicas y políticas son dinámicas.
Perspectivas del mercado
El economista Gastón Lentini destaca que la medida apunta a cumplir uno de los principales objetivos del presidente Javier Milei: la reducción de la inflación. «Con una devaluación menor que la inflación, el inversor puede ganar en dólares mientras se posiciona en pesos», explicó Lentini, subrayando que esta estrategia beneficia más a los consumidores que a las empresas que no han sabido adaptarse a las exigencias del mercado.
Por su parte, Pablo Repetto, jefe de Research en Aurum Valores, alerta sobre los desafíos que esta política implica para las cuentas públicas. «Si el Banco Central mantiene altas tasas de interés mientras reduce el crawling peg, el costo del endeudamiento en pesos se vuelve insostenible a largo plazo», advirtió. Además, Repetto señala que la apreciación del peso en un contexto global de depreciación de monedas regionales agrega una presión adicional sobre la competitividad de la economía argentina.
Los instrumentos en pesos
El anuncio del crawling peg coincide con la próxima licitación de instrumentos en pesos, como Letras capitalizables del Tesoro (Lecaps) y Bonos capitalizables (Boncaps). Según Mariano Ricciardi, CEO de BDI Consultora, estos instrumentos seguirán siendo atractivos mientras el Banco Central mantenga tasas reales positivas. «Aunque se espera una leve reducción de las tasas de interés, éstas seguirán siendo competitivas para fomentar la inversión en pesos», sostuvo Ricciardi.
El experto también advirtió sobre la presión que genera un dólar relativamente barato a nivel regional. «Si el tipo de cambio no se ajusta, Argentina perderá competitividad frente a sus socios comerciales», afirmó, sugiriendo que los inversores más conservadores podrían considerar dolarizar sus carteras ante un eventual ajuste cambiario.
El mercado también observa con preocupación la falta de cumplimiento de algunas condiciones previas anunciadas por el Gobierno. «Reducir el crawling peg sin una inflación suficientemente controlada es arriesgado», afirmó Repetto. La apreciación del peso, en un entorno donde las monedas de países vecinos se están depreciando, podría socavar los esfuerzos del Gobierno por estabilizar la economía.
