El papa Francisco será despedido en un ceremonia multitudinaria en la Plaza de San Pedro. Según informó el Vaticano, el funeral se celebrará el próximo sábado 26 de abril a las 10:00 horas (8:00 GMT). La misa estará presidida por el decano del Colegio Cardenalicio, Giovanni Battista Re. Se espera una importante presencia de jefes de Estado y figuras políticas de todo el mundo.

De acuerdo con la organización establecida por el Vaticano y la última voluntad de Jorge Mario Bergoglio, su cuerpo será trasladado mañana hacia la Basílica de San Pedro. El recorrido será acompañado por una breve ceremonia de oración presidida por el camarlengo, cardenal Kevin Joseph Farrell. La procesión pasará por la Plaza Santa Marta, la Plaza de los Protomártires Romanos y, a través del Arco de las Campanas, llegará a la plaza central del Vaticano, ingresando al templo por la puerta principal. El cuerpo será colocado bajo el baldaquino del Altar de la Confesión. Allí se proclamará la Liturgia de la Palabra. Posteriormente, comenzará la visita de los fieles en capilla ardiente para dar el último adiós al papa. Después de la ceremonia, el féretro será trasladado a la basílica de Santa María la Mayor (Roma) donde será enterrado.

La última voluntad del papa

En la mañana de hoy, se conocieron las primeras imágenes del papa en su féretro. El cuerpo se encuentra en la capilla de la residencia Santa Marta. Según lo dispuesto en la última voluntad, su cuerpo no será colocado sobre un catafalco ni portará el báculo papal. Sus restos descansarán en un féretro de madera, con interior de zinc, abierto a la vista. Tampoco habrá ornamentación ni inscripciones, tan solo su nombre en latín: Franciscus. En su testamento, el papa dejó instrucciones precisas: “Solicito que mi sepulcro sea preparado en el nicho de la nave lateral entre la Capilla Paulina (Capilla de la Salus Populi Romani) y la Capilla Sforza de la citada Basílica Papal”, escribió.

Accidente cardiovascular

Francisco falleció a las 7:35 del lunes 21 de abril en su residencia de la Domus Santa Marta, en la Ciudad del Vaticano. El papa, de 88 años de edad, presentaba un importante desgaste en su salud que se fue agravando con los días. El pontífice debió ser internado cerca de un mes. Entre otras cosas, sufría insuficiencia respiratoria aguda por una neumonía bilateral multimicrobiana, bronquiectasias múltiples, hipertensión y diabetes tipo II. Tras el alta, su estado era delicado, sin embargo continuó adelante con sus tareas. Según el parte médico firmado por Andrea Arcangel, director del Departamento de Salud e Higiene del Estado pontificio, la causa de su deceso fue un accidente cerebral, que derivó en un coma profundo y un colapso cardiorrespiratorio irreversible. Este cuadro se confirmó mediante un registro electro-cardio-tanatográfico. “El Papa falleció pacíficamente”, señalaron desde la Santa Sede.