En el horizonte financiero, una nueva luz se vislumbra para aquellos que anhelan tener su propio hogar, ampliarlo o renovarlo, con nuevos créditos hipotecarios. Con el incremento de bancos que ofrecen créditos hipotecarios, surgen interrogantes entre los interesados. Un total de trece entidades bancarias han lanzado recientemente líneas de préstamos destinadas a la adquisición, remodelación o ampliación de viviendas, reactivando así la actividad en el mercado inmobiliario. Entre estos bancos se encuentran el Banco Nación, Hipotecario, Ciudad, Supervielle, Santander, ICBC, Macro, Del Sol, BBVA, Galicia, Banco de Córdoba (Bancor), del Neuquén y Corrientes.

Sin embargo, antes de adentrarse en una deuda de esta magnitud, es esencial comprender diversas variables, especialmente en el actual contexto económico argentino. Las condiciones ofrecidas por cada entidad varían en términos de tasas de interés, montos y plazos. Por lo que resulta crucial analizar detenidamente estos aspectos en cada caso particular.

Para acceder a estos créditos hipotecarios, es necesario contar con ingresos mensuales que permitan afrontar una cuota que no supere entre el 25% y el 35% de los ingresos del solicitante y/o su grupo familiar, según corresponda.

Ejemplos de operaciones

Por ejemplo, consideremos una operación de compra-venta por USD 100.000, donde el financiamiento requerido es del 80%. En este escenario, la línea ofrecida por el Banco Hipotecario, a 30 años, implica una cuota inicial de $682.903. Y el ingreso a demostrar por el grupo familiar conviviente sería de $2.731.610,26 pesos.

Federico González Rouco, economista, señala que «los bancos también evalúan la estabilidad laboral, generalmente solicitando entre seis a doce meses en la categoría laboral actual. Además, es fundamental contar con un historial crediticio favorable«. Estos criterios incluyen al menos 12 meses de empleo, en relación de dependencia, o entre 6 y 12 meses como monotributista.

En cuanto a los ingresos mínimos para calificar, es importante destacar que se consideran ingresos netos. Aunque algunos bancos mencionan que pueden calificar quienes perciben desde $850.000 mensuales, esta cifra habilita un monto insuficiente para la compra de una propiedad. Cierto bancos permiten sumar los ingresos de la pareja o grupo familiar, e incluso admiten ingresos de personas no convivientes. Un ejemplo de ello es Banco Nación.

Garantes

Respecto a la posibilidad de contar con garantes, el Banco Macro ofrece una línea especial para menores de 30 años. La cual permite financiar hasta el 90% del crédito si los padres actúan como garantes, reduciendo así el monto del anticipo.

En cuanto a la accesibilidad de los créditos, la línea con la tasa más baja es ofrecida por el Banco Ciudad, con un 3,5%. Pero está dirigida exclusivamente a la adquisición de viviendas familiares, únicas y de ocupación permanente ubicadas en el microcentro, dentro del área contemplada por el programa del Fondo de Desarrollo Urbano Sostenible (FODUS).

Esta línea financia hasta el 75% del valor de la propiedad a 10, 15 y 20 años, con una cuota que no debe superar el 25% del salario. Por ejemplo, para un préstamo de $10 millones a 20 años para comprar una vivienda en el microcentro, la cuota mensual inicial sería de $58,149.

Es importante tener en cuenta que al ser créditos UVA, el aumento de las cuotas mensuales estará sujeto a la evolución de la inflación. Aunque la baja desde abril abre posibilidades para que los salarios reales dejen de caer y puedan iniciar un proceso de recuperación, la clave está en que el salario crezca más que la inflación para mantener la sostenibilidad de estos créditos a largo plazo.