El día de ayer, Presidencia envió una carta al ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. En ella informó que Javier Milei ya firmó la instrucción para oficializar los candidatos a formar parte del máximo tribunal de justicia del país. Los candidatos a ocupar un lugar en la Corte Suprema son Ariel Lijo y Manuel García Mansilla. El anuncio se da a una semana de haber propuesto a los mismos para cubrir las vacantes. Estos reemplazarían a los jueces Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda

De este modo, se formalizó la propuesta del mandatario para que pasen a integrar el máximo tribunal. El mismo está conformado por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda. Este último se retirará en diciembre a la edad de 75 años. En tanto, el quinto lugar de la Corte, está vacante desde que la jueza Higton de Nolasco se retiró por límite de edad. A partir de ahora, los pliegos serán analizados por el Senado de la Nación, luego de su correspondiente tratamiento en comisiones. La propuesta necesita allí una mayoría especial: dos tercios de los miembros presentes. En el medio, hay una instancia de consulta popular sobre el aval o impugnación a los magistrados nominados. El proceso podría llevar meses.

Respaldo a Lijo

El ministro Cúneo Libarona se refirió a las nominaciones y se mostró conforme con las mismas. Así también brindó detalles respecto a la carrera de Lijo y su idoneidad para el cargo. “Lo conozco mucho a Lijo. Lo conocí cuando él era un jovencito de 18 años que entraba a tribunales y me atendía en la Mesa de Entradas. Lo conocí cuando era secretario de la Cámara Federal, Sala Primera. Atendía siendo secretario la Mesa de Entradas y se acordaba todas las causas de memoria. Me lo encontré después siendo juez federal y compartimos facultad durante varios años” relató.

“Siempre me llamó la atención el respeto y cariño que le tenían todos sus pares, siendo que Comodoro Py es un edificio de alguna dificultad en cuanto a la armonía. Los secretarios, que algunos tengo yo en mi cátedra, lo admiran. Todos los empleados del juzgado que conozco lo quieren muchísimo y todos quieren entrar en su juzgado porque aprenden”, afirmó. Por otro lado, sostuvo que leyó “más de 100 fallos de Lijo y son fallos adecuados y ajustados a derecho. “Si hacemos una estadística y le preguntan a la Cámara Federal, le va a decir que le confirma muchísimos”, sentenció.