En la tercera semana de abril, se registró un aumento significativo en los precios de los alimentos y bebidas. Las cifras indican que alcanzaron un 1,5%, lo que representa una aceleración respecto a la semana anterior. Según un informe de la consultora LCG, este incremento fue liderado por las bebidas, las frutas, los lácteos y los huevos. Lo que marca un mes con presiones inflacionarias notables en varios rubros clave.

En detalle, la consultora señaló que las bebidas e infusiones destinadas al consumo en el hogar experimentaron un aumento del 4,1%. Le siguen las frutas con un 3,3%, lácteos y huevos con un 2,5%, las verduras con un 2%, y las carnes con un 1,5%. Por otro lado, se observaron variaciones negativas en algunos productos como aceites, condimentos, comidas listas para llevar, y azúcar, miel, dulces y cacao.

Esta alza en los precios de los alimentos se produce en un contexto donde la inflación mayorista se desaceleró al 5,4% durante marzo. Acumulando en el primer trimestre un incremento del 33,1%. La moderación de los aumentos, según indican análisis de distintas consultoras, responde en parte a estrategias de empresas que buscan contrarrestar la caída en el volumen de ventas.

Ante esta situación, los consumidores están optando por marcas más económicas, especialmente las segundas marcas y de los supermercados. Los supermercados, por su parte, han intensificado la oferta de productos más accesibles, principalmente aquellos que llevan su propia marca, con el fin de mantener las ventas en un contexto económico desafiante.

En términos generales, la inflación en consumo masivo se desaceleró al 5,3% en marzo. Aunque se registraron aumentos significativos en categorías clave para el consumo popular, superando en algunos casos el 40%. Estas cifras reflejan la complejidad del escenario económico actual, donde la búsqueda de precios más accesibles y el impacto de la inflación en los bolsillos de los consumidores están marcando pautas en el comportamiento del mercado alimenticio y de consumo diario.