Autos importados salen a pelear con tasa 0% y ya hay marcas que pisan el negocio local
La apertura de las importaciones cambió el mapa del mercado automotor argentino y ahora también empezó a mover otra pieza sensible: la financiación de autos. Lo que hasta hace poco era una ventaja casi exclusiva de las terminales con producción local o regional, hoy ya empieza a aparecer entre marcas importadas que buscan ganar terreno con créditos a tasa 0%. En ese nuevo escenario, al menos tres jugadores ya salieron a ofrecer planes para competirle al argumento que mejor defendían las automotrices instaladas en el país.
El movimiento no es menor porque llega en un contexto de fuerte crecimiento de patentamientos y de un giro en la composición del mercado. A fines de 2025, los autos importados ya representaban el 65% de las ventas, mientras que los nacionales quedaron en el 35%, exactamente al revés de lo que pasaba a fines de 2023. En paralelo, el volumen total también subió con fuerza: de 450.000 unidades anuales se pasó a 612.000, una mejora del 36% en apenas dos años.
La financiación deja de ser un refugio de las marcas locales
Durante este cambio de ciclo, las terminales locales encontraron una forma clara de diferenciarse frente al avance importador: planes de ahorro y créditos subsidiados. Esa combinación funcionó como una herramienta comercial fuerte para sostener competitividad ante marcas que llegaban con más producto, más variedad y un mercado más abierto. Pero ahora ese escudo también empieza a mostrar fisuras.
Los importadores comenzaron a incorporar líneas de financiación a tasa 0%, una jugada que hasta hace poco no estaba entre sus recursos más visibles. La señal es clara: ya no alcanza con traer autos y aprovechar la apertura. Ahora también buscan disputar la venta en cuotas, uno de los puntos que más pesa en la decisión de compra en la Argentina.
Hyundai fue una de las primeras en moverse
Hyundai Argentina ya venía trabajando con propuestas de financiación desde fines del año pasado, pero ahora decidió reforzar esa estrategia. La marca extendió a 24 meses el plazo de su línea para el Hyundai HB20, el modelo de entrada de gama que llega desde Brasil. La operación se hace a través del Banco Santander, con tasa UVA, y permite financiar hasta $15.000.000.
El HB20 tiene un precio de lista de $27.600.000 en su versión más accesible y de $34.900.000 en la más equipada. Eso convierte a la financiación en una herramienta importante para acercar el modelo a un público que, sin cuotas, probablemente quedaría fuera del mercado de autos 0 km.
Kia salió con tres modelos y dos plazos
Otra de las marcas que se sumó a esta ofensiva fue Kia, representada en la Argentina por Astara. Desde marzo, la automotriz coreana ofrece financiación bancaria a tasa 0% para tres vehículos de su portfolio local: el compacto K3, el SUV Seltos y el utilitario K2500. La propuesta incluye dos escalones según el plazo elegido.
En el caso del K3, se puede financiar hasta $18.500.000 a 12 meses o $14.500.000 a 18 meses. Para el Seltos, el esquema llega hasta $19.500.000 a un año o $14.500.000 a un año y medio. El utilitario K2500 se mueve en valores similares, con hasta $19.000.000 a 12 meses o $14.500.000 a 18 cuotas. La estrategia busca cubrir distintos perfiles de usuario con un mismo mensaje: los importados también pueden jugar fuerte en financiación.
El Grupo Antelo amplió la pelea con varias marcas
El tercer actor que decidió entrar a esta disputa fue el Grupo Antelo, que representa en la Argentina a Mitsubishi, Changan, Great Wall y Jmev. En este caso, la propuesta se aplicó sobre varios modelos de distintas marcas, pero bajo una lógica común: financiar hasta el 80% del valor del vehículo a tasa 0% en 12 meses.
Para quienes prefieran un plazo más largo, el esquema se extiende a 18 meses, aunque con un tope de monto que no supera los $18.000.000. La oferta alcanza desde la pick-up Mitsubishi L200 y el SUV Outlander hasta el Changan CS55 Plus, el eléctrico Jmev EV3 y una gama más amplia de Great Wall Motors, que incluye Haval H6, Jolion, Ora 3, Tank 300 y las pick-ups Poer.
Un mercado cada vez más inclinado hacia los importados
El trasfondo de esta pelea comercial es el cambio profundo que atraviesa el mercado argentino. La apertura total de las importaciones no solo elevó la cantidad de autos extranjeros en las calles, sino que alteró la lógica de competencia entre marcas. Si antes el diferencial pasaba por el producto disponible, ahora también entra en juego cómo se financia y bajo qué condiciones se vende.
Los datos de patentamientos muestran con claridad ese viraje. Lo que en 2023 era un mercado dominado por vehículos nacionales pasó a ser, en apenas dos años, un escenario con mayoría importada. Esa transformación obligó a todos los jugadores a recalibrar su estrategia, y la financiación aparece como uno de los nuevos frentes de batalla.
Tasa 0%, la herramienta que ya no es patrimonio de nadie
La aparición de créditos a tasa 0% para autos importados deja una conclusión concreta: una de las grandes ventajas del bloque local dejó de ser exclusiva. Eso no significa que los importadores hayan igualado por completo las herramientas comerciales de las terminales nacionales, porque los planes de ahorro siguen siendo un diferencial importante. Pero sí implica que el terreno se empareja en un punto muy sensible para el comprador.
En un mercado donde entre el 30% y el 40% de las operaciones siguen dependiendo de algún tipo de financiación, la cuota vuelve a pesar tanto como el modelo. Y si los importados empiezan a ofrecer las mismas condiciones que antes distinguían a sus rivales, la pelea por el cliente se vuelve bastante más agresiva. En ese tablero, la tasa 0% ya dejó de ser un privilegio local y empezó a ser otra arma de la nueva ofensiva importadora.
