A partir de una denuncia anónima a través de las redes sociales, una tucumana reveló que existe un grupo de la plataforma de mensajería Telegram donde se dedican a compartir imágenes de mujeres tucumanas sin su consentimiento. Como agravante, habría fotografías de menores de edad. Algunos de los miembros, incluso, intercambiarían fotos privadas de sus respectivas parejas.

El grupo en cuestión se denomina Los Magios, posee más de 11 mil miembros y se manejan de una manera mafiosa: para ingresar es necesario una invitación especial; además, se mueven en manada para denunciar perfiles de personas que los hayan expuesto.

 Ayer lunes, una víctima de Los Magios expuso en Twitter, a través de un pseudónimo para proteger su identidad, que sus fotos habían sido expuestas sin su consentimiento en dicho grupo. “Si son tan vivos para estar en el grupo, espero que ahora se la banquen. Creo que no es casualidad que todos me hayan empezado a seguir en manada después que pasaron las fotos”, aseguró.

Tras esta denuncia, muchas tucumanas se sumaron. Además, agregaron que también distribuyen información sensible de varias mujeres, como lugares donde trabajan, viven o estudian. Entre las capturas compartidas, se observa que alguno de sus miembros intercambia fotos de sus respectivas parejas y de familiares.

“Existe un grupo de Tucumán llamados Magios donde suben fotos y videos de chicas sin su consentimiento e incluso sacan fotos de sus perfiles de Instagram preguntando si tienen o no videos de ellas para pasar. En ese grupo hay más de 11 mil miembros dentro. No confíen y manden nada a nadie. Ni a sus parejas, ni amigos, ni familias. Porque hasta eso, hay algunos familiares preguntando si existen videos de sus primas o etcétera. Tengo pruebas de todo y voy a subir todo lo que pueda. Traten de cuidarse y no confíen en absolutamente nadie”, continuaron exponiendo.

Antecedentes

La divulgación de contenido íntimo sin consentimiento constituye un ciberdelito tipificado en la Ley de Protección de Datos Personales y la Ley de Delitos Informáticos. Cuando estas imágenes o videos, que forman parte de la esfera privada de una persona, trascienden el medio o el contexto para el cual fueron creados, pueden ocasionar daños a la reputación, pérdida de privacidad, chantaje y ciberacoso. Una vez que estos contenidos se difunden, su eliminación se vuelve muy complicada debido a su rápida propagación en línea.

En 2021, Camila Frasca, una joven tucumana, denunció públicamente la existencia de un grupo similar y presentó una denuncia ante la Justicia luego de ser víctima de este delito. Dado que se trata de un acto ilegal, estos grupos digitales operan en secreto y bajo anonimato, con sus miembros tomando precauciones para proteger su identidad.