La Caja Popular de Ahorros se convirtió en una nueva víctima de la oleada de amenazas por la presencia de aparatos explosivos que viene sucediendo desde febrero en nuestra provincia. Personal policial se presentó en la sede ubicada en la intersección de Avenida Avellaneda y Avenida Gobernador del Campo para determinar si se trató nuevamente de una falsa amenaza. Luego de trabajar por unos minutos, el resultado fue negativo por lo que la actividad en el edificio seguirá con normalidad. Se trata de la primera amenaza registrada en los últimos tres días.

Hace unos instantes mediante una llamada al 911, la entidad bancaria recibió una amenaza de bomba por lo que casi 15 personas que se encontraban en el edificio fueron evacuadas por protocolo. En el lugar trabajaron personal de la policía y bomberos para inspeccionar la sede y determinaron que efectivamente se trata de un nuevo caso de falsa amenaza.

En vista de que la mayoría de las amenazas se registraron en entidades educativas, la semana pasada se presentó el nuevo protocolo para evitar la suspensión de clases. Al no registrase ninguna amenaza el pasado viernes, el nuevo operativo quedó sujeto a evaluación.

Con esta amenaza, se aplicó por primera vez el nuevo procedimiento, por lo que tras determinarse que no había ninguna presencia de explosivos en la sede, los efectivos determinaron que las actividades continuarán de manera regular y no quedarán suspendidas como viene siendo el caso. Se trata de la primera amenaza registrada en una entidad bancaria y se suma a la lista de las entidades no educativas que también sufrieron de intimidaciones el pasado mes como ANSES y La Secretaría de Trabajo.