En el aniversario de la muerte del «Gordo Mario», su hijo le dedicó unas emotivas palabras
El locutor Mario Lupin hizo un emotivo comunicado al cumplirse el aniversario de la muerte del «Gordo Mario» (Su padre). Se trata de un personaje querido por todos los tucumanos, que en más de una vez pasaron por su sandwichería ubicada en el pasaje Miguel Cané (luego se trasladó al pasaje Benjamín Matienzo). Sus tradicionales «Lomito Salteño» y «Ascensor» eran marca registrada en Tucumán para quienes decidían pasar por su negocio y deleitarse con esos sabores.
En su Instagram, Mario dedicó Rapsodia para su viejo que se fue hace un Año. «Hablemos una estrofa enserio, claro que te extraño no te tengo mas», escribió el comunicador. A continuación, el periodista relata: «Rapsodia es una estrofa de una canción que nadie escucha de Guasones. Hace un año y medio de casualidad te la hice escuchar y lloraste por tu amigo Juan Carlos Arancibia. Te habías enterado que murió unos meses antes». Relató que en ese momento la muerte en la vida de su padre no tenia mucha relevancia. Siempre estuvo enfermo y luchándola, pero la muerte era lejísimo.
El golpe del boxeador
«Unos meses después, ese ultimo golpe que dicen los boxeadores que nadie ve venir pero es el golpe del cual no te podes levantar te llego», expresó Mario. Luego detalló: «Un 21 de diciembre a las 20:40h se te corto la vida. Al ratito alguien me avisaba por teléfono, yo estaba en un bar cerca porque no me dejaban quedarme en el sanatorio». Mario explicó que él estaba al frente esperando esa noticia mientras con alguien que hoy ya no es muy relevante brindaron por «un gran chango que la esta luchando».
Aseguró que esa noche dijo por primera vez la peor frase de su vida: «Acaba de morir mi papa». También escribe que ese año fue muy duro para él. Lupin se lamente de que su viejo querido ya no esté con la familia. Pero le dice que ellos están bien, aunque lo extrañan. «Yo tengo Covid y estoy mal porque por eso no puedo abrazar a todos y decirle que esta todo bien», asegura Mario. Para finalizar escribió: «Ya lo sabes pero te cuento que voy a verte todos los días, donde pediste que pongamos tus cenizas».