El 47,6% de las empresas de la industria tuvo dificultades para afrontar al menos uno de sus pagos habituales durante julio. El dato contempla salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos. Además, el 9,2% registró atrasos simultáneos en todos esos rubros. Los resultados surgen de la última encuesta del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA).

El relevamiento, difundido en septiembre, mostró además que el Monitor de Desempeño Industrial se ubicó en 40,4 puntos. Todos los sectores analizados quedaron por debajo de los 50 puntos, nivel que el indicador considera zona de contracción. La menor demanda interna apareció como uno de los factores más mencionados por las compañías consultadas.

Los impuestos encabezaron las obligaciones con mayores dificultades de pago. El 34,6% de las empresas indicó que no logró cancelarlos en su totalidad, mientras que el 33,3% informó atrasos con proveedores. Los compromisos financieros alcanzaron al 25,6% de las firmas relevadas. En servicios públicos, el porcentaje fue del 16,3%, mientras que en salarios llegó al 12,7%.

El 9,2% que acumuló atrasos en todas las categorías representa el valor más alto de la serie. El promedio histórico informado por la UIA se ubica alrededor del 4%. El relevamiento relacionó esta situación con la evolución de la actividad, las ventas y las condiciones de financiamiento.

Cómo impactaron los atrasos en las empresas

Entre las compañías que tuvieron dificultades, el 56,2% recurrió a financiamiento de corto plazo o incrementó su endeudamiento. Otro 53,2% señaló mayores intereses y costos financieros. También se registraron consecuencias sobre las relaciones comerciales y la actividad productiva.

El 31,8% informó algún deterioro en su relación con proveedores o empleados. Un 22,7% registró retrasos en la producción o en la prestación de servicios. Además, el 21,1% mencionó interrupciones o encarecimiento en el abastecimiento de insumos. Los cortes de servicios alcanzaron al 2,7% de las empresas consultadas.

La encuesta mostró también una menor actividad en el mercado interno. La mitad de las firmas registró una caída de sus ventas, mientras que el 16,2% informó aumentos. En producción, el 42,9% redujo sus niveles y el 20,9% los incrementó. Las exportaciones tuvieron un desempeño comparativamente mejor respecto de los relevamientos anteriores.

La caída de la demanda interna fue identificada como principal problema por el 48,6% de las empresas. Las micro y pequeñas compañías mostraron indicadores más desfavorables que las medianas y grandes. En ese segmento, el 54,8% informó menores ventas y el 47,8% una reducción de la producción.

Capacidad instalada e inversiones

El 64,4% de las empresas operó por debajo del nivel de utilización de capacidad que considera óptimo. Entre ellas, ocho de cada diez no esperan alcanzar ese nivel durante los próximos 12 meses. También descendió al 43% la proporción que considera que es un buen momento para invertir en maquinaria y equipos.

Otro de los temas abordados por la encuesta fue la competencia desleal y el contrabando. Seis de cada diez empresas señalaron que tienen un impacto alto o muy alto sobre su actividad. Además, la mitad consideró que determinados productos provenientes del exterior se comercializan a precios que presionan sobre las ventas y la rentabilidad local.

El informe de la UIA muestra así que las dificultades financieras conviven con una menor demanda y niveles reducidos de actividad en buena parte del sector. El 47,6% tuvo inconvenientes para cubrir al menos uno de sus compromisos habituales durante julio. En el caso de los atrasos simultáneos en todas las categorías analizadas, el porcentaje alcanzó un récord del 9,2%.