Las cuentas externas mejoraron, el BCRA sumó reservas y crece el margen para una baja del riesgo país
La Argentina registró un superávit de cuenta corriente de US$3.531 millones durante los primeros siete meses de 2026. Es la primera vez desde 2019 que ese balance muestra un resultado positivo en ese período. La mejora se produjo por un fuerte crecimiento del intercambio comercial y permitió sumar reservas internacionales. El desempeño también abre margen para una nueva reducción del riesgo país si se mantiene la tendencia.
En el mismo período de 2025, la cuenta corriente había mostrado un déficit de US$1.795 millones. Según un informe de Allaria, la mejora interanual alcanzó los US$5.327 millones. El principal impulso provino de la balanza comercial, que mejoró en US$8.947 millones. Ese resultado fue parcialmente compensado por mayores pagos de intereses y utilidades.
El balance cambiario del Banco Central también mostró números positivos al considerar los últimos 12 meses hasta julio. La combinación de la cuenta corriente y la financiera permitió incrementar las reservas internacionales en unos US$5.940 millones. Para el Gobierno, la acumulación de divisas es uno de los puntos centrales del programa económico. El resultado se suma al equilibrio fiscal y al crecimiento de sectores exportadores.
Energía y Vaca Muerta impulsaron el ingreso de dólares
Uno de los factores más importantes fue el superávit comercial energético. Entre enero y julio alcanzó los US$6.853 millones, impulsado por Vaca Muerta, el crecimiento de las exportaciones y la suba internacional del petróleo. Las ventas externas del sector marcaron un récord de US$9.151 millones. Esto representó un incremento interanual del 50%.
El petróleo también se vio favorecido por un aumento del 53% en su cotización durante 2026, hasta acercarse a los US$100 por barril. Ese factor aportó más dólares a la balanza comercial. Balanz señaló además que los precios internacionales de las materias primas volvieron a tener fuerte protagonismo. La evolución de esos valores seguirá siendo relevante para las cuentas externas.
En los últimos 12 meses, la balanza de bienes dejó un superávit de US$28.200 millones. Ese resultado fue parcialmente compensado por pagos de intereses por US$12.800 millones y un déficit de servicios de US$9.400 millones. Según el analista Salvador Di Stefano, la cuenta corriente cambiaria terminó igualmente con un saldo favorable de US$2.549 millones.
La cuenta financiera también resultó positiva en US$3.219 millones durante ese período. Allí influyeron ingresos por más de US$18.000 millones en préstamos y títulos de deuda. Entre ellos se contabilizaron US$3.126 millones del FMI y US$2.821 millones de otros organismos internacionales. Esto ocurrió pese a una compra neta de dólares del público por US$34.241 millones.
Los depósitos en dólares superaron los US$40.000 millones
La mayor disponibilidad de divisas también aparece en el sistema financiero. Los depósitos privados en dólares superan actualmente los US$40.000 millones. En diciembre de 2023 se ubicaban apenas por encima de los US$14.000 millones. En menos de tres años, por lo tanto, prácticamente se triplicaron.
Quantum Finanzas señaló que la economía argentina se dolarizó gradualmente desde fines de 2023. Los bancos incrementaron sus préstamos al sector privado y lo hicieron proporcionalmente más en dólares que en pesos. Esto fue posible por el fuerte crecimiento de los depósitos en moneda estadounidense. La mayor disponibilidad de divisas amplió así la capacidad de financiamiento.
El dólar oficial, mientras tanto, mostró una variación mucho menor que la inflación acumulada. La divisa avanzó alrededor del 4% durante el año, frente a una inflación cercana al 21%. Esa estabilidad cambiaria coincidió con el fortalecimiento del balance externo. También acompañó el proceso de recomposición de reservas iniciado por el BCRA.
Qué puede pasar con el riesgo país
Después de un agosto negativo para acciones y bonos, el riesgo país volvió a ubicarse por debajo de los 500 puntos básicos en septiembre. El indicador quedó nuevamente cerca de los 403 puntos registrados en julio. Ese nivel había sido el más bajo desde abril de 2018. Una mayor acumulación de reservas podría aportar condiciones para profundizar esa tendencia.
Allaria planteó un escenario base en el que el Banco Central terminaría 2026 con compras por US$19.000 millones. Hasta el momento, el organismo acumula más de US$14.000 millones. Bajo esa hipótesis, la inflación continuaría descendiendo y los salarios reales mejorarían. El riesgo país podría acercarse a los 400 puntos básicos.
Ese escenario también permitiría al Gobierno colocar alrededor de US$5.000 millones de deuda en los mercados internacionales. La alternativa menos favorable contempla que el BCRA deje de comprar dólares y termine el año con US$10.000 millones acumulados. Si además la inflación deja de bajar, el riesgo país podría volver hacia los 700 puntos básicos, según la consultora.
Para el analista Martín Mazza, el mercado comenzó a discutir cuánto margen queda para seguir reduciendo el riesgo argentino. También observa cuánto de esa mejora podría trasladarse al costo de financiamiento y a las valuaciones locales. El dato central será si la mejora de las cuentas externas y las reservas logra sostenerse durante los próximos meses.