Este domingo, el Instituto Provincial de la Vivienda debía sortear 600 casas de seis complejos distribuidos en San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo y Cruz Alta. Sin embargo, luego de sortear las primeras 200 viviendas, se anunció la suspensión del proceso. Por esta razón, distintas personas se congregaron en la sede de la institución. VOVE Tucumán estuvo presente en el lugar y dialogó con una de las mujeres que participaba del sorteo de ayer y hoy se manifestó en la sede.

«Ayer se hacía el sorteo en vivo y en directo. Hubo muchas cosas que no fueron muy claras, entre ellas, que el sábado se nos dio un número de orden para el sorteo y ahí descubrimos que la gente de Yerba Buena figuraba en el padrón de Cruz Alta y viceversa. Cuando el IPV se da cuenta que estaban mal ubicados en los padrones, hacen el cambio y ahí se reasigna un nuevo número», explicó una mujer que presenció el sorteo virtual.

Esta situación fue la que desencadenó confusión a la hora del proceso llevado a cabo por la entidad. «Ese es el mayor inconveniente que hubo, porque la gente que vio su número el sábado a la mañana, ya no volvió a verlo tras los cambios realizados en el momento», indicó.

«Cuando salieron en el sorteo, se dieron con que no era su número porque ya habían reasignado otra numeración de orden. A eso sumarle que no vimos a la escribana, no sabemos quiénes son los veedores y que no solo se sortearon 120 casas en total», expresó.